MESSI RESUCITA AL BARÇA

Lionel Messi hizo milagros. Estaba certificada la primera derrota del líder en la Liga, tras arrancar el partido en el banquillo y después de un partidazo soberano del Sevilla. Merecedor incluso de más que el 2-0 que figuraba en el minuto 86. Pero el 10 es capaz de resucitar a un equipo derrotado.

Lo reanimó nada más entrar, mantuvo la fe hasta el final y acudió en dos minutos mágicos para salvar la etiqueta de invicto para el Barça. Parece difícil que los azulgranas pierdan un partido si no cayeron ayer en Nervión.

El olor a incienso y azahar prendió en la atmósfera del Pizjuán, listo para celebrar la Feria de abril. Un día antes de empezar el mes más grande para el club hispalense, final de Copa incluida, el Sevilla midió al líder con el empaque y la confianza que ha paseado por Europa. Sostenido por Banega y N’Zonzi en el eje, con dos alas de paso largo y un enganche en estado de gracia, despachó medio partido superior.

En mala hora decidió Valverde recuperar los extremos.La entrada de Coutinho y Dembélé dejó en inferioridad a Rakitic e Iniesta, porque Paulinho no colabora para retener la pelota.Y aunque las dos primeras opciones claras corrieron a cargo de LuisSuárez, dos tiros junto al palo, el Barça perdió el hilo del partido en cuanto se vio sin balón.

Montella no es partidario de las rotaciones, en todo caso da pequeños retoques.Uno de ellos fue meter a Navas en la medular, fijando a Jordi Alba.El interior sirvió atrás un tesoro para la cabeza de Correa, que cabeceó junto al poste. No es la mejor virtud del argentino, que tiene un guante en el pie izquierdo. Lo demostró en la jugada del gol, cuando recibió un balón pasado, lo pinchó, se apoyó, aguantó en área y metió el pase al Mudo Vázquez, que remató completamente solo, en área chica. Error poco frecuente de la línea más fiable del Barça, la defensiva.

Reaccionó con moderación el Barça. Umtiti de cabeza y Piqué, que no pudo embocar un buen centro de Umtiti, apretaron a los locales, que sin embargo entendieron que estaban ante su opción. Sin Messi en el campo, el Sevilla minimizó riesgos retirando a Mercado, que rozó la segunda amarilla, y se fue a por el partido. Otro fallo, esta vez en la salida larga de Ter Stegen, permitió a Muriel plantarse en el área y resolver, tras un buen zurdazo de Escudero escupido por el meta alemán. Pintaba a calvario para el Barça.

Mientras calentaba Leo no cayó el tercero por milagro. Se plantó solo Navas, al que se le hizo de noche. Sacó Piqué bajo palos y el Mudo, perfecto para su zurda, mandó al lateral de la red. Increíble. Como el efecto de Messi en el partido. Fue saltar al césped y convertir una triste procesión azulgrana en una escuadrilla de cazas, con Coutinho en la derecha. En una arrancada del 10 se disparó Coutinho, sirvió al área chica y Kjaer evitó el gol con categoría. De nuevo Leo abrió para Alba que eludió a Layún y sirvió al segundo palo, donde Suárez remató al exterior del poste.

Amenazaba tormenta en el área sevillista, pero corrigió un par de aspectos Montella y volvió a aparecer la contra local, que pudo rematar el partido. No lo hizo, en varias opciones clarísimas, especialmente de Muriel. Mal resueltas. Y cuando todo parecía hecho.

Fueron cinco minutos de locura. Lo abrió Rakitic cabeceando al palo. Agotado, el Sevilla reculó y encajó dos tantos en un minuto. Remachó Luis Suárez desde cerca tras un córner. Y en el siguiente ataque, Messi recogió un balón en la frontal y colocó desde el borde del área, junto al palo. Ese chico hace milagros. Hasta resucitar a un líder vencido.

Información: La Marca