Muere a los 117 años la cubana más longeva

Nacida el 5 de enero de 1901, María Emilia Quesada Blanco conservaba hasta hace unos meses su “buen humor y hábitos alimentarios estrictos” que le permitieron llevar “su saludable existencia”
María Emilia Quesada Blanco/Foto: Roberto Alfonso

La cubana María Emilia Quesada Blanco, la persona más longeva de Cuba y considerada entre las más ancianas del mundo a pesar de no aparecer en registros internacionales, murió a los 117 años en su natal provincia de Cienfuegos, informaron el martes medios locales.

Nacida el 5 de enero de 1901, Quesada Blanco conservaba hasta hace unos meses su “buen humor y hábitos alimentarios estrictos” que le permitieron llevar “su saludable existencia”, reportó el periódico 5 de Septiembre en su versión digital.

En 2017, la anciana fue incluida en el cuarto lugar de la lista de centenarios publicada por Wikipedia, por debajo de la italiana Emma Morano, la jamaiquina Violet Brown y la japonesa Nabi Tajima, todas fallecidas.

Solo faltaba la validación del Gerontology Research Group, organización global que verifica el documento de identidad de la persona y su certificación de nacimiento.

“Mima”, como la conocían en su comunidad, envejeció “sin padecer síntomas de ninguna enfermedad letal” y “fue perdiendo lentamente sus habilidades, pero no su asombrosa lucidez”, según el reporte.

La anciana nunca se casó ni tuvo hijos propios, sin embargo vivió sus últimos años “rodeada del cariño y cuidados que le profesaran sus múltiples sobrinos” en la parroquia de Nuestra Señora de Monserrate, a cuya iglesia asistía semanalmente.

“He vivido alegrías y penas, como todo el mundo. Aún en la fecha de mi cumpleaños me hacen un motivito (fiesta), junto a las personas de la tercera edad. Siento regocijo, recibo regalos, y lo paso tranquila”, dijo la anciana en una entrevista publicada en 2017.

Sus restos serán inhumados en una ceremonia fijada para la tarde del martes.

En Cuba viven actualmente más de 2,150 personas que han sobrepasado los 100 años edad, según cifras oficiales.

El envejecimiento y la baja natalidad, que no logra garantizar el reemplazo poblacional, son los grandes retos demográficos de la isla, donde el 20,1 por ciento de la población tiene o supera los 60 años.

Varios estudios pronostican que esta cifra se elevará a más del 30 por ciento para el 2030.