Esta es la razón por la que ronronean los gatos

Foto/Marjan Debevere

Sin duda es una de las señales más reconocidas de la satisfacción de un animal: un chirrido de placer cada vez que se le hace cosquillas o se acaricia un gato, la pista sonora de innumerables sesiones echado en el regazo de su dueño.

Pero esa no es toda la historia. Hay mucho más detrás del ronroneo de un gatode lo que te podrías imaginar.

Cómo lo hacen ha sido tema de debate durante mucho tiempo.

Algunos pensaban que estaba vinculado a la circulación de la sangre por la vena cava inferior, un vaso sanguíneo que lleva la sangre desoxigenada al lado derecho del corazón.

Pero, tras un poco más de investigación lo más probable es que el sonido se produce en los músculos dentro de la laringe del gato.

A medida que se mueven, dilatan y contraen la glotis -la parte de la laringe que rodea las cuerdas vocales- y el aire vibra cada vez que el gato inhala o exhala. ¿El resultado? Un ronroneo.

Un mecanismo misterioso

Aunque la ciencia está bastante segura de que ese es el proceso, no hay una respuesta definitiva sobre lo que lo motiva. La mayor clave está en un oscilador neural que se encuentra en lo profundo del cerebro felino, que no tiene otra función evidente.

Pero, ¿se activa ese oscilador neural sólo cuando el gato está contento?

Algunas veces. Pero sólo algunas.

Señal de alarma y cuidado

Los gatos empiezan a ronronear a los pocos días de nacidos, lo que ayuda a la madre a localizarlos para alimentarlos. Esto puede seguir en algunos gatos adultos que ronronean cuando comen, o que lo hacen antes para comunicarle al humano que es hora de comer.

Algunos ronronean alto cuando investigan su entorno (mi propio grato ronronea muy duro cuando está explorando el interior de mi armario). También ronronean cuando están sobresaltados o después de un momento de estrés como cuando los persigue un perro.

Entre más ha investigado la ciencia el ronroneo, parece haber descubierto más. "Los investigadores han registrado 'ronroneos ordinarios' y ronroneos que pedían alimento de sus dueños", dice Celia Haddon, autora y experta en comportamiento felino.

"Hasta los que no son dueños de gatos podían dar cuenta de la diferencia. Dentro del ronroneo ordinario bajo había una frecuencia más alta, como una miau".

"Ese sonido particular es como el quejido de aislamiento de los gatitos o el llanto de un bebé angustiado. Nosotros los humanos somos naturalmente sensibles al llanto de un bebé, de manera que también respondemos a un llanto que sale dentro del ronroneo".

Marjan Debevere, fotógrafa de un refugio de gatos en Londres, actualmente cursa estudios en psicología felina. También es la dueña de cuatro gatos: Clive, Hula, Luigi y Archie, quienes se han convertido en una sensación en Instagram (con unos 33.000 seguidores que van en aumento).

Parte del misterio en torno al ronroneo es que sólo lo notamos cuando "les hacemos cosquillas en donde les gusta", dice Debevere. Pero también ronronean cuando no estamos presentes y la cantidad de ese ronroneo varía entre los animales. "Todos los gatos son diferentes, algunos nunca ronronean y otros los hacen constantemente", afirma.

Ella hace la comparación entre Luigi -un gato callejero que siguió a alguien hasta su oficina y luego fue llevado a un refugio- y Archie, que "se mudó de la casa vecina" y se volvió parte de la familia. Luigi ronronea poco y Archie mucho.

Por Stephen Dowling