El fichaje de Malcom ayudó al Barcelona a olvidar el desprecio de Willian

Malcom Filipe Silva de Oliveira, exterior derecho brasile...

El fichaje de Malcom le significará al Barcelona, de entrada, una inversión aproximada de 74.5 millones de dólares , contabilizando su precio de adquisición, 47.7 millones, y los emolumentos del jugador en las cinco temporadas de contrato. El coste, sensiblemente inferior a lo que se contemplaba con Willian, acabó siendo providencial en el supersónico cambio de planes del club, decidido al comprobar que si el Chelsea no rebajaba sus pretensiones... El jugador tampoco estaba por la labor de colaborar con las suyas.

Willian no fichó por el Barça no solo por culpa del Chelsea, sino, también, porque no atendió a ningún razonamiento personal. El brasileño, próximo a cumplir los 30 años, acordó con Kia Joorabchian su pase al club azulgrana con un contrato de 4 temporadas y un sueldo, neto, de 8.7 millones de dólares, lo que significaba para el Barcelona un coste salarial completo por encima de los 58 millones de dólares... A lo que debía añadir el precio de traspaso, contemplado por el club con un máximo de 74.5 millones y que el Chelsea no parecía rebajar de los 81.5.

El Barcelona pidió a Willian, por medio del agente, un ‘gesto’, que no era otro que rebajar sus pretensiones salariales. Pero sin llegar a especificar cifras concretas se encontró con la callada por respuesta, un ‘no’ en toda regla por parte del jugador que acabó por romper la baraja.

“El Barça quiere a futbolistas que quieran jugar en el Barça” fue el mensaje que le trasladó el club a Joorabchian cuando el agente descubrió que su representado había sido descartado a favor de Malcom, quien rompió su compromiso moral con la Roma sin atender a cuestiones monetarias y solventó fichar por el Barcelona por encima de otros aspectos.

El agente del jugador del Burdeos facilitó al Barça el salario acordado con la Roma para que el club azulgrana confirmase que no pedía más que eso: 2.9 millones de dólares netos por curso que le significan anualmente un coste aproximado de 5.3 millones brutos. En total unos 26.7 millones de dólares a sumar al precio del traspaso: 46.7 millones (que pueden ser 48.9 con los variables).

La diferencia es evidente. Con Willian no se descendía en ningún caso de los 128 millones de dólares y Malcom tiene un coste de 74.5 (75.7 con variables). Obviamente, el rendimiento del ex jugador del Burdeos puede, a medio plazo, aumentar esas cantidades con una renovación a la alza... Pero siempre seguirá significando, financieramente, una operación mucho más ajustada a la que se contempló con el futbolista del Chelsea.

El futuro

El ejemplo de lo sucedido con Malcom es visto alrededor del Camp Nou como la estrategia a seguir en el futuro inmediato, con Rabiot, incluso, en el primer plano.

El Barcelona quiere al mediocentro francés, le ofrece un buen contrato y confía en llegar a un acuerdo con el PSG... Pero no irá más allá de lo que estima conveniente. Si Rabiot respondiera con una propuesta de renovación del PSG, que lo está trabajando, la respuesta sería simple: no interesa.

Si no hay posibilidad de traspaso pero no renueva, el Barcelona le esperará un año para ficharle gratis (bueno, pagándole la ya famosa prima de fichaje), pero al fin del camino, será Rabiot quien decida mientras, en paralelo, el área deportiva trabaja en otras opciones, con Nzonzi aparecido ahora en el escenario y hasta especulándose con la opción, muy lejana, de Parejo.

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