El Diriangén se refugia en Costa Rica para jugar la Concacaf

El Diriangén

La crisis política que afecta Nicaragua en los últimos meses ha tenido repercusiones en los equipos de la primera división de ese país, a tal punto que debieron traspasar las fronteras hacia Costa Rica para seguir jugando al fútbol.

Un caso específico es el del Diriangén, que es el actual campeón pinolero y por la crisis que ha dejado más de 400 víctimas mortales, tuvo que abandonar el país para afrontar la Liga Concacaf, torneo que empieza esta semana.

Los nicaragüenses se enfrentan este miércoles al Universitario de Panamá, en el juego de ida de los octavos de final del torneo del área, y tomaron el Estadio Eladio Rosabal Cordero en Costa Rica como su casa para este certamen.

“Primeramente cuando clasificamos y somos campeones, el título 27, en ese momento estaba intransitable por las protestas y muchos problemas en el país en las formas de protesta de huelga. No se podía jugar. Concacaf vino, analizó la situación y nos pasaron un comunicado donde nos hacían saber que los partidos de local los teníamos que jugar fuera de Nicaragua”, detalló Sergio Salazar, gerente administrativo

La Concacaf le indicó a la dirigencia de los Caciques que en caso de avanzar a los cuartos de final también jugarán fuera de su país por razones de seguridad y para una eventual semifinal se analizaría el momento del país.

Sergio Salazar confesó que la situación futbolística del país es crítica, pues no ha dado inicio la temporada y los patrocinadores se han ido alejando del deporte.

“Es bastante duro, han sido muy duros los últimos tres meses, ha sido muy lamentable toda esta situación. Nosotros hemos llamado a la paz, a la calma, nos hemos solidarizado con el pueblo”, agregó Salazar.

Los albinegros tenían tres jugadores extranjeros en sus filas, pero los tres decidieron marcharse por la inseguridad que se está viviendo en Nicaragua.

“Todos los equipos tenemos conocimiento que han hecho recortes en su personal, sobre todo por los patrocinadores, es difícil que una empresa nueva que se vio afectada por estos tres meses vaya a patrocinar. El fútbol pasó a décimo plano, ahorita hay mucho recorte, 260.000 desempleados. Todos los equipos de Nicaragua están con el mismo problema”, agregó Salazar.

En el equipo del Diriangén ningún jugador o administrativo ha perdido algún familiar por las masivas muertes en Nicaragua, pero dos integrantes de la Barra Cacique, barra organizada del equipo, fallecieron por esta circunstancia.