Talento del fútbol nicaragüense se pule en los equipos ticos

El técnico Henry Duarte convocó a cuatro futbolistas que juegan en nuestro país para la Selección mayor de Nicaragua y a cinco juveniles para la representación Sub-20
El volante Byron Bonilla (derecha). Foto/Melissa Fernández

El técnico nacional Herny Duarte, seleccionador de Nicaragua, encontró en el fútbol de Costa Rica la oportunidad de reforzar sus equipos, tanto mayor como de divisiones menores, para los diferentes torneos regionales.

Duarte, junto con el resto de sus colaboradores, reclutó a cinco futbolistas para el conjunto Sub-20 que actualmente participa en un torneo amistoso en Comayagua, Honduras, mientras cuatro jugadores que participan en la Primera División y en la Liga de Ascenso, se integrarán a una concentración en setiembre, previo al duelo ante San Vicente por la Copa de Naciones.

Además, Duarte tiene en la mira a otros prospectos que en el futuro serán invitados para formar parte de las prácticas del combinado nica, siempre y cuando estén dispuestos a representar al país.

Para la representación absoluta, Duarte convocó al arquero del Municipal Liberia Rándall Aguinaga, al volante Byron Bonilla del Sporting San José de la segunda división y al defensor Francisco Flores Zapata del Santos de Guápiles. A ellos se uniría Kevin Torres, contención del Sporting, siempre que pueda solventar algunos inconvenientes que se le presentaron por sus estudios.

Francisco Flores Zapata (derecha), quien marca al delantero del Herediano Albert Villalobos, se nacionalizó el año anterior nicaragüense para jugar con la selección pinolera. Flores de 29 años jugó con Liberia, Puntarenas, Alajuelense y el cuadro santista. Fotografía: José Cordero

Mientras tanto, para los amistosos de la Sub-20 en Honduras fueron llamados Juan Luis Pérez y Pablo José Rodríguez de San Carlos, Tomás Valladares de Santa Ana, Cristóbal Aragón de Escazuceña y Franklin Torres de Cariari.

El seleccionador nicaragüense indicó que también tiene en la mira a un jugador del conjunto de Guadalupe y dos más del cuadro de Curridabat. Sin embargo, prefiere de momento no decir sus nombres para conversar personalmente con ellos sobre el interés de jugar por Nicaragua.

“La idea es observarlos e incluirlos en los diferentes microciclos que estamos realizando. Algunos de ellos ya fueron evaluados y sabemos lo que nos pueden dar. Queremos fortalecer nuestros equipos y ser competitivos en el área. Al desarrollarse en Costa Rica, estos muchachos cuentan con buenas bases y la intención es pulirlos para que nos ayuden en el futuro”, comentó Duarte.

Para el estratega nacional, la mayoría de estos jóvenes vienen de las ligas menores de sus clubes, por lo que su formación es muy buena tanto en la parte física, como técnico táctica, lo que les da un plus y además adquieren experiencia y ritmo a estar participando en ligas competitivas.

“Son varios los casos que tenemos. Por ejemplo, Francisco Flores se nacionalizó el año anterior para jugar un amistoso ante Argentina, que finalmente no se concretó. También está Bonilla, quien fue pretendido por el Saprissa, el guardameta Aguinaga y Torres, quienes son de origen nicaragüense y estuvieron anuentes a incorporarse a nuestro proyecto, lo cual les agradecemos”, añadió Duarte.

El portero Rándall Aguinaga es el portero del Municipal Liberia. El año anterior debutó con los liberianos en la máxima categoría y actualmente milita en la Liga de Ascenso. Fotografía: José Cordero

De momento el seleccionador pinolero considera que es una gran oportunidad a futbolistas que posiblemente tengan complicado representar a Costa Rica, pero se les abre una nueva opción de poder competir a nivel centroamericano y tener la opción de asistir a un Mundial.

“Hay que ser sinceros, años atrás posiblemente los jugadores no se entusiasmaban con representar a Nicaragua, pero al elevarse el nivel e incluso tener legionarios hoy en día se han motivado, no solo los que están en Costa Rica, sino también tenemos futbolistas de Estados Unidos Europa y Australia, quienes sus padres son nicaragüenses y han consultado la opción por jugar con nosotros”, dijo Duarte.

Un ejemplo en concreto es el guardameta Andre Wingart, cuyo padre es alemán y su madre es nicaragüense. A sus 17 años y con 1,95 metros de estatura se integró a los entrenamientos y está trabajando para ser tomado en cuenta para torneos oficiales.

“En la mayoría de los casos ellos nos contactan, nos podemos de acuerdo y vienen al país para ser observados, corriendo con sus gastos de transporte. En el caso de los que viven en Costa Rica, la mayoría llega por tierra, tienen buena actitud y a pesar de las limitaciones que tenemos dan lo mejor para mostrarse y seguir siendo tomados en cuenta”, sentenció Duarte.