El Inter remonta al Tottenham en cinco minutos

El golazo de volea de Icardi para empatar el partido.

El Inter es un equipo peculiar. A priori, antes de que se iniciara la temporada aparecía como el 'anti-Juve', el único equipo en Italia que presentaba una plantilla que plantaría cara al equipo de Cristiano Ronaldo. Poco más de un mes después, el conjunto de Spalletti deambula en la 15ª posición liguera pero es capaz de remontar al Tottenham en cinco minutos, gracias a un golazo de Icardi -su primero de la temporada- y un cabezazo de Vecino en el descuento. Antes,Eriksen había adelantado a los 'spurs' con un disparo que se envenenó con un rebote y batió a un inspirado Handanovic.

El Inter fue mejor, el Inter ganó y el Inter se llevó los tres puntos. Pero igual que la historia dirá que 2.380 días después de su último partido Champions volvieron a ganar, todo podría haber sido bien diferente. Y lo peor, a nadie le hubiera extrañado. Con Lautaro Martínez lesionado, Spalletti puso a dos perros de presa en el doble pivote (Vecino-Brozovic) para dejar a Nainggolan con total libertad como 'box-to-box'. El belga campó a sus anchas por San Siro desde el primer momento. Vaya fichaje el suyo. Pero lo que de verdad le hace falta al Inter es quitarse de una vez de encima el sanbenito de equipo cenizo.

Porque el Inter fue mejor, apretó más, propuso más... pero las ocasiones las tenía el Tottenham, que exigió a Handanovic. Los de Pochettino, algo imprecisos durante todo el partido, por poco encuentran el Oro de Milán. El Inter encajó un gol muy Inter, propio de su gafe: Eriksen -el mejor de los 'spurs'- lanzó contra la portería de Handanovic tras unos rebotes, el balón golpeó en un defensor y realizó una parábola que batió por arriba al meta esloveno. Era el minuto 53' y San Siro enmudecía. ¿Otra noche para el olvido?

Una noche para el recuerdo

El Inter se demostró a sí mismo que puede ser capaz de todo. Pero para ello necesita que sus estrellas respondan. Y el himno de la Champions merecía el final que se vivió en territorio neroazurri. Icardi, que todavía no había marcado esta temporada, se estrenó de la mejor forma posible: se disfrazó de Mendieta para empalmar una volea espectacular de un centro de Asamoah. Golazo.

Y cuando el empate parecía un buen botín (visto lo visto...), apareció Vecino para rematar de cabeza un pase de De Vrij y batir a Vorm. Ya era el descuento. Se volvieron locos los jugadores, la afición y Spalletti. El equipo que venía de perder en casa ante el Parma (0-1) había remontado en pocos minutos a todo un Tottenham. La sonrisa europea vuelve a Milán. A Londres llega la tercera derrota seguida para los spurs, algo inaudito en la etapa Pochettino. Tocará empezar desde cero. Ojo, que viene el Barça.