Marcelo en el ojo del huracán por su mal desempeño

Marcelo y el entrenador Julen Lopetegui.
AFP

Marcelo está volviendo a mostrar su peor cara en este inicio de temporada. Mientras que en ataque es un valor más, destacando en San Mamés y gustándose con balón, esta temporada ya fue claramente señalado por Julen Lopetegui en Montilivi y, si hubiese que personificar la primera parte ante el Sevilla, Marcelo se llevaría todas las miradas. Para coronar su fatídica noche, tuvo que salir del campo lesionado.

Desde hace años, el Madrid basa gran parte de su juego ofensivo en la profundidad de sus laterales. Di María y Cristiano Ronaldo comenzaron a jugar a pierna cambiada, a dibujar diagonales con y sin balón y a dejar las bandas libres para los laterales. Marcelo comenzó a brillar con luz propia y a ser uno de los laterales más influyentes del mundo (en el once mundial de la FIFA en 2012, 2015, 2016, 2017 y 2018).

Sin embargo, el brasileño se tomó demasiado en serio sus responsabilidades ofensivas y empezó a dejar algo más descuidadas las defensivas. Temporada tras temporada, el Madrid recibe más goles por la banda izquierda y su falta de implicación obliga a que los centrales se dividan y ofrezcan espacios por el carril central.

En las últimas temporadas es habitual ver en varios goles importantes la imagen de Marcelo corriendo detrás de su marca, sin poder alcanzarle por su falta de velocidad y error de colocación: así ocurrió en Sevilla. En ataques en estático, Marcelo se coloca como un extremo puro, prácticamente a la altura del pico del área rival, lo que le imposibilita alcanzar al rival de turno cada vez que les cazan al contragolpe.

Después de que Theo no haya dado el resultado esperado, el Madrid se quedó sin lateral izquierdo suplente y Reguilón, que dio grandes sensaciones en pretemporada, se ha convertido en el sustituto del brasileño. Sin embargo, el canternao todavía no ha debutado en estos ocho partidos de temporada y Julen ha elegido antes a Nacho para la banda izquierda.

El Madrid necesita recuperar la mejor versión de Marcelo, aquel que ha sido tan importante esta década, especialmente en Europa. Todos conocemos el tipo de futbolista que es, tan alegre en ataque como descuidado en defensa, pero tendrá que cerrar la diferencia de implicación en una y otra área si no quiere seguir siendo el punto débil de la defensa. No puede olvidar a qué línea pertenece.

Por Iván Cordovilla