Aumento salarial del 3% a trabajadores del Estado no alivia bolsillo, dicen economistas

El aumento del tres por ciento anunciado por Rosario Murillo a los trabajadores del Estado no ayuda a enfrentar las alzas en los precios de la Canasta básica.

Ante el anuncio que hiciera Rosario Murillo, vicepresidenta designada por el Consejo Supremo Electoral y vocera de la dictadura sobre un aumento del tres por ciento a los trabajadores del Estado que será aplicado a partir del mes de febrero, un economista independiente, consultado por 100% NOTICIAS explicó que el reajuste salarial no ayudará a solventar la inflación que afectan a los nicaragüenses.

Murillo no explicó si el aumento sería aplicado solo a los trabajadores con salario mínimo o aplica hasta a los “mega salarios” de los funcionarios. Además, aún está pendiente que la mesa del salario mínimo defina cuál va a ser el ajuste que recibirán más de 180 mil trabajadores del sector formal que están en ese rango. Los sindicatos afines al régimen piden una mejora de entre 5 y 10 por ciento, pese a que la suma de la inflación y el crecimiento económico supera el 15 por ciento.

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El anuncio de Rosario Murillo se dio en un contexto de fuertes alzas de precios en el mercado nacional, que ha ocasionado que la libra de queso supere un histórico de 90 córdobas y que el sector lácteo atribuye a una ola de especulación de los intermediarios. Se desconoce cuáles acciones ha tomado el Gobierno para sancionar a los que estén distorsionando los precios.

“Este incremento realmente no viene a beneficiar en lo absoluto a la clase trabajadora nicaragüense, primero, porque este aumento se lo comió la inflación que anda por encima del cuatro o cinco por ciento y por otro lado, el tres por ciento va a aumentar el salario de los trabajadores, sin embargo, esto va a provocar también que el trabajador tenga que pagar más a la cotización del Seguro Social y hay que ver si hay algún cambio en algunos trabajadores para el pago del IR, que no necesariamente tiene que ser así”, explicó el economista, quien pidió el anonimato por represalias del régimen.

El experto detalló que todos los años, durante el mes de enero, el Ministerio del Trabajo (Mitrab) convoca a la reunión de revisión del salario mínimo para revisar la inflación y reajustar el pago de los trabajadores.

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“El tema del salario mínimo es un tema que tiene que ser revisado, recordemos que hubo un año que no se hizo aumento y al año siguiente se aumentó el 2.5 por ciento en dos años, esto realmente no deja de ser una burla, no deja de ser algo político, pero también es una forma de cumplir el requisito de la ley de salario mínimo”, señaló el experto, quien recordó que “el aumento del tres por ciento no es ninguna garantía para la estabilidad laboral en el país”.

Ajuste no alcanza ni siquiera el 50% de inflación

La economista y ex diputada Edipcia Dubón, reaccionó al anuncio de Rosario Murillo, y explicó que el aumento salarial no viene a solventar la ola alcista en los precios de la Canasta Básica y que para poder hacer un ajuste que ayude a solventar la carestía en Nicaragua, se tiene que tomar en cuenta el valor total de la inflación en el país.

“Como base para reconocer que hay una mejora salarial la propuesta debería al menos reconocer el nivel de inflación del período anterior más el 50% de inflación esperada para el año en curso a fin de que el ajuste salarial parta de incorporar la tasa de incremento generalizado de los precios en la economía. A diciembre del 2021 según el INIDE la tasa de inflación global del país llegó al 7.21%, es decir que la medida anunciada por el gobierno no alcanza ni siquiera el 50% de la tasa de inflación del período anterior”, explicó Edipcia Dubón a 100% NOTICIAS.

"Por otro lado, está tasa sólo está indicada para el Estado y no cubre los otros sectores de la economía, el sector agropecuario, industria manufacturera (incluye agroindustria, manufactura de la pesca, etc.), sector comercio y servicios, la construcción y explotación de minas y canteras y el régimen de zona franca”, aclaró la economista.

Dubón lamentó que el aumento solo sea aplicado únicamente a los trabajadores del Estado y se deje desprotegido a quienes trabajan en la empresa privada.

“Lo que no se puede leer como una mejora para la calidad de vida de las familias nicaragüenses ni por la magnitud ni por el alcance, porque solo está indicado para un segmento de la población. Sin embargo, hay que reconocer que en medio de los agobios económicos, no resolverá la pesada carga de la carestía de la vida, pero algún alivio dará al menos momentáneamente”, aclaró la economista.

Retener mano de obra

El economista consultado bajo anonimato por 100% Noticias en Nicaragua, también destacó que en el último año, producto de la migración masiva ocasionada por los conflictos sociopolíticos, Nicaragua ha perdido mano de obra importante, situación que vuelve más productivos a otros países de la región

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“Mucha gente que se está yendo no son solo desempleados, se está yendo gente que son trabajadores, profesionales, son técnicos y eso se explica en los bajos niveles de salarios que hay en el país”, puntualizó el experto.

“Si nosotros queremos retener mano de obra, hay que hacer una revisión de la productividad y la competitividad de las empresas incluso hasta del mismo estado porque aquí estamos perdiendo a toda nuestra mano de obra calificada por no calificar. Los países receptores de inmigrantes están recibiendo mano de obra y obreros”, señaló.

El economista recordó que el tema de la migración está relacionado “con los bajos salarios” de los nicaragüenses y que el aumento salarial tiene tintes políticos.

“Recordemos que el salario mínimo es una ley que dice que debe de ser revisado dos veces al año. Cien córdobas para un trabajador es una enorme cantidad de dinero, los salarios en este país son bajísimos, son salarios de miseria y ese ajuste no es ninguna respuesta. Deberíamos de pensar en políticas de salarios tanto en el gobierno como en la empresa privada”, expresó.

Los datos del Banco Central de Nicaragua 

Según, datos del Banco Central de Nicaragua hasta noviembre del año pasado, el salario promedio de los trabajadores del Gobierno central ascendía 12,056 córdobas, con lo que el ajuste promedio será de unos 362 córdobas (en términos brutos). Es decir que el salario promedio del sector público subirá a 12,418 córdobas.

Es decir que en febrero los trabajadores públicos recibirán un aproximado de 12,418 córdobas, más unos 362 córdobas de retroactivo correspondiente a enero, según estimaciones preliminares realizadas por este Diario con base en cifras publicadas por el Banco Central de Nicaragua.

Cabe mencionar, no obstante, que los trabajadores públicos pueden ver en su salario un menor ingreso adicional a lo estimado (a los 362 córdobas), porque ese ajuste se ve afectado por el pago la Seguridad Social y el Impuesto sobre la Renta, ambas retenciones van a incrementarse con respecto a lo que se pagó en diciembre pasado.

Los 362 córdobas están lejos de los 1,729.04 córdobas que se encarece el costo de la canasta básica el año pasado, que según el Instituto de Información de Desarrollo ascendió a 16,255.38 córdobas, frente a los 14,526.34 córdobas en 2020.

Y si bien el ajuste del cinco por ciento en julio pasado, que se aplicó en agosto y que significó un ingreso adicional de 549 córdobas, según se refleja en la variación del salario promedio del Gobierno central publicado por el Banco Central, lo cierto es que esos córdobas sirvieron para aliviar parte de los tres años y siete meses que permaneció congelada la nómina del Estado en el contexto de la recesión.

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