Oscar René Vargas: Altos precios de alimentos, mayor desnutrición y hambre en Nicaragua

La pobreza y el hambre se incrementa en Nicaragua y no es solamente derivado de la pandemia. Es la confluencia de varios factores que hacen que esto se vuelva un problema apremiante. En primer lugar, el desempleo, los bajos salarios y la pandemia generan un proceso de empobrecimiento en la mayor parte de la población. La pobreza aumentó y, con eso, la cantidad de personas con hambre y con desnutrición también aumentaron.

Lo segundo, la dictadura esperaba que esta tendencia se revirtiera con el rebote económico del 2021 y lo que hemos visto es que el mercado laboral se ha reactivado de manera más lenta de lo esperado, los empleos son más informales y con niveles de ingreso por debajo del costo de una canasta básica. Y lo tercero es que tenemos ahora una subida de precios de los alimentos que está afectando duramente a las familias más pobres.

Lea Más: Economía de Nicaragua crecerá de 4 % a 5 % en 2022, según el Banco Central

En abril de 2022 el valor de la canasta básica ascendió a C$ 17,219.68 córdobas. A principios de enero de 2022, la canasta básica costaba C$ 16,255.38 córdobas. Es decir, en cuatro meses la canasta básica de 53 productos se incrementó en C$ 964.30 córdobas. El mayor incremento se ha producido en los precios de los alimentos, los cuales treparon la cantidad de C$ 880.15 córdobas. Es decir, el acrecentamiento de los precios de los alimentos representó el 91.25 por ciento del aumento total de la canasta básica entre enero y abril del 2022.

                                                         

Como la gente no puede dejar de tomar transporte público o de pagar su electricidad, reduce su consumo alimentario. Por lo tanto, o comen menos o sustituyen consumo de alimentos más costosos, más sanos, más nutritivos, por consumo de alimentos de menor calidad. Entonces, tenemos esos tres efectos que vienen juntos y que se suman al hecho de que el hambre ya venía subiendo en el 2015 con la desaceleración de la reducción de la pobreza. Todo conlleva a generar más hambre y más desnutrición.

A nivel mundial, la guerra en Ucrania lo que va a hacer es prolongar en el tiempo los altos precios de los alimentos, los fertilizantes y del petróleo. Los incrementos de los precios es un problema muy serio, porque el hambre y la desnutrición no va a ser una emergencia de corta duración, va a ser una emergencia de alta intensidad y larga duración.

Primero, ya está golpeando con el incremento en el precio de combustibles. Segundo, ya está golpeando con el incremento de precios de alimentos. Tercero, se ha producido el incremento de los precios de los fertilizantes. Por lo tanto, no solamente subirán los costos de producir alimentos en este año 2022, ya que esas producciones que van a salir incluso el próximo año (2023), y van a ser más caras.

Los fertilizantes son sustancias químicas ricas en nutrientes que se utilizan para mejorar las características del suelo para un mayor desarrollo de los cultivos agrícolas. El uso de ellos permite a los productores de campo obtener una mayor producción de sus diversos cultivos, incrementando la oferta en el mercado y sus ganancias.

De acuerdo a los pronósticos del Banco Mundial, los precios de los fertilizantes en el mundo crecerán 70 por ciento al cierre de 2022, debido al aumento de los costos de producción, la situación geopolítica, las irregularidades en los suministros desde Rusia y Bielorrusia y las restricciones comerciales en China. Por ejemplo, el precio actual de la urea (abril 2022) es de aproximadamente US$ 925 dólares por tonelada, un incremento de 182 por ciento respecto a los US$ 328 dólares que costaba hace un año.

Incluso si los productores tuvieran el dinero para comprar todos los fertilizantes más caros, no habría suficiente oferta. Lo que va a pasar es que los productores de alimentos van a fertilizar menos, por lo que sus rendimientos van a ser menores, el volumen de la producción va a ser menor y eso va a generar incremento de los precios. Los alimentos disponibles van a ser más caros para los consumidores.

Lea Más: EEUU: Nicaragua más vulnerable a lavado de dinero, contrabando de oro y prioriza asedio a opositores

Esto va a ser durísimo, porque solamente aquellos productores con mayor respaldo financiero, con mayor capacidad económica y probablemente de mayor escala van a poder tener fertilizantes, con lo cual la desigualdad en el mundo rural va a incrementarse. Va a haber un efecto distributivo negativo que va a dejar a los agricultores familiares, a los agricultores de pequeña escala, más empobrecidos, sin fertilizantes y por lo tanto los resultados después de un año van a ser que van a tener menos ingresos, van a sembrar menos, van a quedarse metidos en una suerte de trampa de pobreza.

Ayúdanos a romper la censura,
necesitamos tu apoyo para seguir informando

DONA AQUÍ