NICARAGUA GASTA MENOS EN SEGURIDAD PRIVADA

La región centroamericana es una de las más peligrosas del mundo por sus altos índices de delincuencia, sin embargo, Nicaragua sigue siendo el país más seguro y por ende, el que menos gasta en seguridad privada en el istmo. Según cifras de la Federación Panamericana de Seguridad Privada, en la región se invierten más de US$1,500 millones anuales para pagar la planilla de más de 200,000 guardas de seguridad. La mayoría de estos agentes de seguridad privada se concentran en los países del llamado triangulo del norte, considerados los más peligrosos de Centroamérica. “Algunos países de la región centroamericana destacan por sus niveles de inseguridad y de violencia, sin embargo Nicaragua y Costa Rica todavía figuran como los más seguros”, destaca Álvaro Urtecho, experto en seguridad privada de El Salvador. Una necesidad La seguridad privada en Nicaragua y el mundo es una necesidad que contribuye a la seguridad de las personas y sus bienes, dado que la capacidad de las entidades de la seguridad pública es insuficiente para atender la demanda de protección y vigilancia creciente de los particulares, empresas privadas, organizaciones y entidades estatales, destacó recientemente Francisco Bautista Lara, un ex comisionado de la Policía y experto en seguridad. En Nicaragua, la relación entre guardas de seguridad privados y efectivos policiales está a favor de los primeros, en una proporción casi de 2 a 1. Sin embargo, esta relación es más abismal en Honduras o Guatemala, donde es de 6 a 1 o 5 a 1 a favor de la seguridad privada, según datos publicados en el Informe sobre Desarrollo Humano para América Central 2010-2012, elaborado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). También se observa un elemento reincidente en situaciones de violencia intrafamiliar, es el involucramiento de agentes de seguridad privada, y no se descarta su participación en femicidios o tentativa de femicidios, incluso acompañados de suicidios. En Honduras, por ejemplo, se ha vinculado la seguridad privada con violaciones a los derechos humanos, incluyendo casos de violaciones sexuales. Fuente: END