América Latina tiene 60 años de atraso en productividad

La región ha realizado esfuerzos en materia de productividad y que varios países han mantenido un proceso continuo de reformas que comenzó entre mediados de los años 80 y principios de los 90

La brecha de productividad entre Latinoamérica y los países desarrollados se mantiene casi inalterada desde hace 60 años, lo que muestra la urgencia de implementar reformas institucionales que mejoren el entorno empresarial y la innovación, aseguró hoy en Bogotá el Banco de Desarrollo de América Latina - CAF.

Al presentar el "Reporte de Economía y Desarrollo (RED 2018), el vicepresidente de Conocimiento de CAF, Pablo Sanguinetti, dijo que el estancamiento que se evidencia actualmente "se origina fundamentalmente en un problema de productividad regional que ha tenido un crecimiento muy débil en los últimos 60 años".

Esta "debilidad" no se debe, sin embargo, a una ineficiente estructura sectorial de las economías de la región comparada con la de los países más desarrollados.

"La idea de que el menor crecimiento ha implicado que no se haya convergido con los países desarrollados tiene que ver con una productividad débil, la cual está medida como la eficiencia con la que se usan los recursos en empresas y gobiernos", comentó Sanguinetti.

Por ello, el estudio asevera que la región ha realizado esfuerzos en materia de productividad y que varios países han mantenido un proceso continuo de reformas que comenzó entre mediados de los años 80 y principios de los 90.

En esa época se hicieron avances en estabilización macroeconómica, apertura al comercio e inversión extranjera y un proceso de privatizaciones en ciertos sectores clave de los servicios públicos.

A pesar de lo anterior, para el CAF si bien el crecimiento promedio de las economías de América Latina se fortaleció en alguna medida, no fue elevado en comparación con el de los países desarrollados y menos aún con el de otras naciones en desarrollo de Asia, Europa del este o el norte de África.

De hecho, la tasa de crecimiento de la región solo se aceleró ostensiblemente cuando el precio de sus materias primas de exportación tuvo un comportamiento extraordinariamente positivo en el periodo comprendido entre el 2004 y 2013.