Poca pólvora y ventas en tramos de Somoto y Ocotal

Prohibición de morteros y carga cerrada y el alza en el costo de los juegos pirotécnicos ha generado pocas ventas.
Foto: Denis García

Los cuatro tramos de pólvora de juegos pirotécnicos autorizados en la ciudad de Somoto, cabecera del departamento de Madriz, lucen con pocos productos y pocos compradores. Igual sucede en la ciudad de Ocotal, cabecera de Nueva Segovia, donde de ocho tramos autorizados solo dos están funcionando. 

Los dos comerciantes dueños de los cuatro puestos de pólvora ubicados frente al cementerio municipal de la ciudad de Somoto, se negaron a dar entrevistas sobre el estado de las ventas a periodistas de medios independientes, pero uno de los trabajadores comentó que este año los dos únicos propietarios de estos establecimientos lograron conseguir pocos juegos pirotécnicos.

 “Se trajo poco producto que gente introduce de contrabando por los puntos ciegos del puesto fronterizo de El Espino con Honduras y otros que ingresan al país y que son de fabricación china, ya que en Nicaragua este año nadie comercializó pólvora nacional por lo de la crisis del país y por las prohibiciones del gobierno a través de la Policía (Orteguista) Nacional”, comentó.         

En declaraciones a un medio regional radial, el comerciante con más de 12 años en la venta de pólvora, Noel Antonio González Marín, reconoció las malas ventas y los pocos juegos pirotécnicos conseguidos este año, “confiamos en que poco a poco la población estará acudiendo a comprar pólvora ya sea para las celebraciones de la purísima o el 24 y 25 de diciembre o bien para el fin de año viejo y la llegada del año nuevo”, dijo.

Los comerciantes, tanto de la ciudad de Somoto, en Madriz, como en Ocotal, Nueva Segovia, reconocen que este año el abastecimiento de la pólvora de juegos pirotécnicos ha sido limitado y que se está vendiendo más cara y que las ventas están malas por lo que esperan no tener pérdidas. 

Irma Miranda Flores, única comerciante de pólvora de la ciudad de Ocotal, en Nueva Segovia, reconoció que la prohibición de la venta de morteros y cargas cerradas, entre otros productos con alto poder de detonación, podría estar incidiendo en las bajas ventas y los pocos compradores, pero espera recuperar lo invertido y obtener algo de ganancias. También cree que el escasez de pólvora estaría incidiendo en el alza del precio de los juegos pirotécnicos.