Los venezolanos en el exterior envían remesas por casi 4.000 millones de dólares

Muchos venezolanos logran sobrevivir en medio de la crisis humanitaria que atraviesa su país gracias a las remesas que envían quienes han salido de sus fronteras. Los alrededor de 3,4 millones de venezolanos en el exilio enviaron a Venezuela en 2019 cerca de 4.000 millones de dólares, además de contribuir con importantes aportes en medicinas, comida y ropa. De acentuarse la crisis, las remesas podrían acercarse en 2020 al 6% del PIB, teniendo en cuenta que este puede retroceder otro 35% según la última previsión del FMI. También en Nicaragua, el exilio y la caída económica derivadas de la situación política han llevado a un salto en el peso de las remesas, que en 2018 superaron el 11% del PIB.

Un estudio publicado por Diálogo Interamericano, un think tank de Washington, calculaba en 3.470 millones de dólares las remesas recibidas en Venezuela en 2018. El estudio indicaba que el 75% de los emigrantes venezolanos remitieron entre el 20% y el 25% de sus ingresos. De Estados Unidos salieron 1.518 millones de dólares, 614.000 dólares de Perú, 226.482 de Colombia, 252.924 de Chile, 112. 845 de Panamá y 60.075 de Ecuador.

Estas cifras no siguen la proporción de venezolanos en cada uno de esos países, pues entran en juego otras variables, como el nivel social de los emigrantes o el nivel económico del país de acogida. Por ejemplo, Colombia se ha nutrido especialmente de una migración que sale a pie, de baja cualificación profesional, por eso el millón de venezolanos que residen allí envían menos dinero que el casi medio millón que se encuentra en Estados Unidos, con acceso a mejores salarios.

Debido a la desconfianza hacia lo canales oficiales, por la corrupción y el control político que realiza el régimen, hay venezolanos que envían los fondos no a través de bancos o agencias, sino de mecanismos no formales o cuentas de terceros. Eso es mayoritario en el caso de Chile y Costa Rica, donde el 72-74% de los venezolanos residentes que mandan remesas lo hacen buscando modos alternativos y en ocasiones triangulando con otros países o personas, de acuerdo con Diálogo Interamericano. Esto explica que los datos del Banco Central de Chile, por ejemplo, sitúen en primer lugar las remesas de colombianos y peruanos, cuando los venezolanos se han convertido en la primera comunidad extranjera en el país.

El 40% recibe ayudas del extranjero

En un parecido volumen de remesas se mueve también la estimación de la consultora venezolana Ecoanalítica, que destaca el fuerte incremento de las sumas remitidas a medida que se disparaba en los últimos años el número de exiliados y empeoraban las condiciones de vida en Venezuela. De los 78.000 millones de dólares en 2016 se pasó a 1.138 millones en 2017 y 2.500 en 2.500, según las encuestas realizadas. Para 2019 se esperaban 3.700 millones de dólares.

Otra encuesta, de Consultores 21, registra que el 40% de quienes viven en Venezuela han recibido dinero del exterior, y el 32% lo recibe de modo regular. Los impulsores de una aplicación para la recepción directa de dinero, Cash Remesa, calculan que de agravarse aún más la crisis humanitaria en el país y seguir la hemorragia de población que marcha a otros países, las remesas podrían llegar a ser en 2020 el 6% de un PIB cada vez más achicado por el encogimiento de la economía. Sin credibilidad las cifras oficiales del PIB, que este año el Banco Central de Venezuela volvió a dar tras cuatro de «apagón» de datos, las estimaciones indican que el volumen de la economía venezolana podría rondar los 75.000 millones de dólares.

Leer más: Trump: EE.UU. y China firmarán "fase uno" de acuerdo comercial el 15 de enero

Dependencia creciente en Nicaragua

Las economías de los países del Triángulo Norte centroamericano –Guatemala, El Salvador y Honduras–, que cuentan con una gran cantidad de emigrantes en Estados Unidos, dependen aún más de las remesas que envían esos expatriados (hasta un 20% del PIB en el caso hondureño), pero se trata de países más pobres, sin la riqueza petrolera de Venezuela.

El fenómeno migratorio de Nicaragua ha sido distinto de sus vecinos del Triángulo Norte. Aunque también ha habido emigración hacia Estados Unidos, el mayor desarrollo de su vecina Costa Rica ha atraído a algo más de la mitad de los casi 700.000 nicaragüenses viviendo en el exterior.

La crisis económica provocada por la violenta represión de protestas llevada a cabo por el gobierno de Daniel Ortega –el PIB de Nicaragua cayó un 3,8% en 2018 y se espera que haya caído otro 5% en 2019– ha acentuado la necesidad de las remesas, a las que contribuye también las personas que han debido salir del país por la presión política. De los países latinoamericanos que más remesas reciben, Venezuela y Nicaragua son los únicos con economías en contracción.

Si entre 2014 y 2017 las remesas enviadas por los emigrantes nicaragüenses estaban estabilizada entre el 9,6% y el 10% del PIB, en 2018 subió al 11,2%. Según las cifras del Banco Central de Nicaragua, en la primera mitad de 2019 se había recibido ya la mitad del volumen de remesas del año anterior, que fue de 1.501 millones de dólares.

Ayúdanos a romper la censura,
necesitamos tu apoyo para seguir informando

DONA AQUÍ