Oscar René Vargas: El “paraíso” Ortega Murillo

En el 2021, la economía macroeconómica creció, pero a los “de abajo” no les llegó ni las migajas. El “paraíso” de la dictadura Ortega-Murillo es más pobreza, más desempleo, más bajos salarios, más desigualdad, más represión y más migración. Es decir, el poder adquisitivo se está menguando por la inflación, los bajos salarios, los altos niveles de trabajo informal y la desigualdad.

Pocas cosas hay más triste en la vida que saber que solamente el 15 por ciento de la sociedad quiere que Ortega-Murillo siga en el poder. Aunque la dictadura se mantenga en el poder vive en una realidad traumática: la gran mayoría de los ciudadanos no los quiere, su legitimidad ha saltado en pedazos, su aislamiento internacional crece y solamente se puede sostener por la represión.

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Es una dictadura que ha logrado mantener los niveles aceptables de la macroeconomía, gracias a un endeudamiento externo acelerado, pero no ha logrado conectarse con la microeconomía de los hogares vulnerables ni comenzar a resolver los principales problemas estructurales del país. Al mismo tiempo, quiere mostrarse cercano a los ciudadanos “de a pie”, pero termina estrangulando económica y físicamente a la mayoría de la población.

                                                     

Como un eco, el descontento popular se reproduce desde hace años, eco que subió de decibeles a partir de abril de 2018. Es un rugido en contra del statu quo, en contra de la alianza del gran capital con la dictadura. Un grito de disconformidad emitido sustancialmente por las clases desfavorecidas. Un lamento que se traduce que muchos nicaragüenses decidan emigrar buscando mejores horizontes, perdiendo capital humano.

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Que Ortega-Murillo continúen en el poder no quiere decir que sean fuertes. Es cierto que la dictadura no ha saltado por los aires, pero continúa su proceso de implosión interno. Sin embargo, la miopía del empresariado y de los políticos tradicionales no quieren ver la existencia de un poderoso malestar en la población y ni el proceso de implosión de la dictadura. Todo indica que prefieren negociar y pactar con la dictadura.

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