Miss Birmania contra los militares golpistas

Bangkok, (EFE).- Han Lay tiene 22 años y el título de Miss Grand Birmania. Estuvo en primera línea de las protestas contra el golpe de Estado y como otras reinas de la belleza de su país ha decido utilizar su posición pública internacional para mandar un mensaje contundente contra la junta militar.

"La situación en mi país es cada vez peor. El Ejército está matando a la gente con armamento pesado. Muchos tienen que huir y esconderse", denuncia la modelo y estudiante de psicología en una entrevista con Efe en Bangkok, donde vive desde el pasado marzo.

Al menos 831 personas han muerto en Birmania en manos de las fuerzas de seguridad mientras más de 5.000 han sido detenidas por su oposición a la junta militar que tomó el poder del país el 1 de febrero con un golpe de Estado que derrocó al Gobierno democrático de Aung San Suu Kyi.

Han Lay participó a finales de marzo como representante de Birmania en la gala del concurso de belleza internacional Miss Grand International 2020 donde aprovechó para lanzar un emotivo mensaje de dos minutos sobre la situación de su país.

"Hoy en mi país...hay mucha gente muriendo. Están luchando por la democracia. Por favor ayuden a Birmania. Necesitamos ayuda internacional de manera urgente", proclamó entre lágrimas en el escenario.
 
OPORTUNIDAD

La modelo, que no pierde la sonrisa a pesar de la gravedad de lo que relata, se unió a la competición para poder hablar públicamente sobre la situación de su país: "Era una gran oportunidad usar el concurso de belleza como plataforma para lanzar un mensaje a la comunidad internacional".

Como miles de jóvenes birmanos, Han Lay participó en las protestas pacíficas y multitudinarias que se celebraron tras el golpe por todo el país contra la junta militar y en favor de la democracia, a pesar de la represión de las fuerzas de seguridad, que asesinan a tiros a los manifestantes. 

"Tenía que salir a protestar, lo hice cada día en Rangún. Yo voté por la Liga Nacional para la Democracia (el partido de Aung San Suu Kyi que arrasó en las elecciones de noviembre) y los militares no han respetado nuestros votos. Tenemos que luchar contra ellos", cuenta desde su nueva ciudad y recuerda su conmoción cuando se enteró por su madre del golpe de Estado.

Con la ayuda de la organización del concurso de belleza Miss Grand International ha decidido quedarse en Tailandia donde quiere trabajar como modelo: "No puedo volver a mi país. Si lo hago me detendrán inmediatamente. Volveré con la situación haya mejorado".

Han Lay explica cómo en Birmania todas las figuras públicas que hablan contra los militares están en la cárcel y reconoce que la situación de su familia no es fácil. Su madre se ha tenido que mudar para estar segura.
 
OTRAS MISES

Ella no ha sido la única reina de la belleza birmana que se ha posicionado públicamente contra la junta militar. 

La candidata de Birmania en Miss Universo, Thuzar Wint Lwin, aprovechó la gala celebrada el 16 de mayo en Florida (EEUU) para denunciar la brutal represión de las fuerzas de seguridad en su país.

"Nuestra gente está muriendo y recibiendo disparos de los militares todos los días. Me gustaría pedir a todo el mundo que hable de Birmania. Desde el golpe yo he hecho todo lo que he podido", dijo en un vídeo enviado para el certamen.

Por su parte, la miss y modelo birmana Htar Htet Htet publicó el 10 de mayo una foto en su perfil de Facebook con un rifle de asalto en la jungla en lo que parecía un campo de entrenamiento militar.

La modelo de 30 años, ganadora del concurso Miss Grand Birmania 2013, aseguraba que estaba haciendo la revolución contra la junta golpista. 

Se calcula que cientos de jóvenes están recibiendo entrenamiento con guerrillas de minorías étnicas en los estado Karen (este) y Kachin (norte), cansados de los escasos logros de las protestas pacíficas contra la junta militar y dispuestos a responder a los uniformados con las armas.

Algunos se unen a esos grupos armados para luchar con ellos contra el Ejército, pero la mayoría se entrenan para volver a las ciudades y formar guerrillas urbanas.

"La gente de Birmania no deja de luchar contra los militares. Los respeto mucho. Son tan valientes (...), especialmente la nueva generación. (...) Quiero verlos pelear por mi país y siempre estaré aquí apoyando", concluye con una enorme sonrisa a pesar de reconocer que pasará mucho tiempo hasta que las cosas vuelvan a ser lo que eran. 

Ramón Abarca
 

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