En Nicaragua hay hermetismo en la causa de Darthés, que ahora quedará “congelada” al menos por 18 días

Thelma Fardín / Cortesía

La denuncia por violación presentada en Managua por la actriz argentina Thelma Fardin contra su colega Juan Darthés está en un punto muerto. Y seguirá así al menos hasta el 7 de enero, ya que hasta esa fecha el Poder Judicial de Nicaragua estará en un periodo de vacaciones.

Este receso de 17 días supone una paralización del proceso investigativo que tiene en sus manos Maryine del Carmen Rivera Escoto, fiscal auxiliar de la Unidad Especializada contra Delitos de Violencia de Género del Ministerio Público nicaragüense.

Rivera Escoto fue quien el 4 de diciembre pasado recibió personalmente la denuncia formal de Thelma Inés Fardin en contra de Juan Rafael Pacífico Dabul (conocido como Juan Darthés), acusándolo de haber abusado sexualmente de ella el 17 de mayo de 2009 en un hotel de Managua, en el marco de una gira del elenco de la telenovela juvenil Patito Feo por ese país centroamericano.

La fiscal auxiliar solicitó ese mismo día Zacarías Duarte, director del Instituto de Medicina Legal (IML, forense) que se le practicara a la actriz las valoraciones psicológicas y físicas de rigor, y que le remitiera sus resultados “con carácter de urgencia”, según se plasma en el oficio MP-IIC-004/4-12-2018, del cual Clarín obtuvo una copia.

Sin embargo, el caso se ha manejado con tal hermetismo en Managua y hasta este jueves se desconoce si la fiscal Maryine Rivera efectivamente ya recibió el informe forense, si completó el proceso investigativo o si todavía continúa trabajando en la causa.

De acuerdo a los procedimientos de rutina, la Fiscalía debe reunir todas las pruebas para presentarlas en un juzgado penal de distrito. En ese momento, la denuncia de Thelma Fardin se convertirá en una acusación del Ministerio Público contra Juan Darthés, quien podría ser juzgado en ausencia si no accede a presentarse en los tribunales debido a la convulsión política por la que actualmente atraviesa Nicaragua.

El juez o jueza que lleve el caso (son elegidos por sorteo) tendrá que aceptar o desestimar la acusación en una audiencia preliminar, en base a los elementos probatorios, que según los estudiosos de este caso parecen débiles debido al tiempo transcurrido desde que ocurrió el hecho denunciado.

“Hemos tenido casos de abuso y violación sexual que se caen por la falta de elementos de convicción. Cuando ha transcurrido tanto tiempo, y en este caso son nueve años, es normal que se borren las huellas físicas de una violación y por lo tanto no habría pruebas materiales del delito”, explicó una abogada penalista consultada por este diario.

Tal fue la razón por la que una jueza nicaragüense desestimó una denuncia de abuso y violación presentada en 1998 por Zoilamérica Ortega Murillo contra su padrastro y hoy presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, quien además se amparó en su inmunidad parlamentaria (en esa época era un diputado opositor) para evadir el juicio.

La jurista nicaragüense consultada, que solicitó anonimato, consideró que Thelma Fardin debió haber permanecido en Managua después de presentar su denuncia a inicios de este mes, para apoyar el trabajo de recolección de pruebas e identificación de posibles testigos del suceso.

“Ella debió haberse quedado aquí por ser la parte ofendida y la interesada en que esta causa no se desestime. Es más, pienso que ella debería regresar en enero a Managua y contratar al mejor abogado o abogada para su defensa”, señaló la fuente.

Pese a la inexistencia de pruebas materiales (físicas) del delito denunciado, es probable que el Ministerio Público acuse a Darthés de violación agravada (puesto que Fardin era menor de edad, 16 años) y lesiones psicológicas. En ese caso, la Fiscalía tendría que demostrar que la denunciante padece síntomas como tristeza, depresión o angustia, como parte de un cuadro de estrés postraumático agudo, derivado de la experiencia vivida.

Si bien el impacto mediático de la denuncia contra Darthés no ha sido tan relevante en Nicaragua como en la Argentina, el caso se ha vinculado a presuntas tensiones diplomáticas entre ambos gobiernos, después de que la Cancillería de Buenos Aires anunciara el cese de la misión diplomática de su embajador en Managua, Marcelo Valle Fonrouge.

Mientras la prensa porteña ha vinculado la sorpresiva decisión al caso Darthés, tras conocerse declaraciones del diplomático opinando que el juicio debía realizarse en la Argentina y no en Nicaragua, los medios de Managua la asocian a un posible distanciamiento entre Ortega y el Palacio San Martín que el pasado lunes expresó “rechazo” a la anulación de permisos legales a nueve ONG y "repudio" por posteriores saqueos y allanamientos de sus oficinas por parte de la Policía nicaragüense.

En una breve entrevista telefónica con Clarín, este jueves, Valle Fonrouge desestimó las especulaciones en torno a su salida del país. “Por ninguno de los dos motivos. Corresponde que después de un tiempo determinado, los diplomáticos sean trasladados a otro destino o a su país, y yo ya llevaba acá cinco años y medio”, aseguró.

Por Gabriela Selser.

Managua. Especial para Clarín.