NEGOCIOS Y PROSTITUCIÓN, ¿EL MATRIMONIO PERFECTO?

Carole, una ex prostituta, confirma una práctica frecuente en el mundo empresarial, antes de que se abra en Francia el juicio por proxenitismo contra Dominique Strauss-Kahn. “Me consideraban una VIP y me ofrecían como regalo a los empresarios o a los políticos”. El ex director del Fondo Monetario Internacional (FMI) comparecerá este lunes junto a otras 13 personas ante un tribunal de Lille, por un asunto de proxenetismo en el que están implicados varios empresarios. Carole, que conversa con la AFP bajo un nombre falso, afirma que es habitual en este entorno ofrecer una prostituta como agradecimiento o para poner en buena disposición a los clientes, con el fin de favorecer los contratos. La mujer confirma que en ocasiones a los empresarios se les tienden “trampas”. “Nos enviaban a un bar, a un restaurante, donde el blanco estaba solo o con colegas. Teníamos que seducirlo, para que cometiera un error” y así poder chantajearlo. Por su parte, Yves Charpenel, presidente de la Fundación Scelles expresa que la prostitución en los negocios “Es una práctica tabú, pero que existe, para mantener un buen ambiente”. Cita el ejemplo del diseñador italiano Francesco Smalto, condenado en 1995 por proxenetismo por haber entregado con “call-girls” ropa al presidente gabonés Omar Bongo. “A las empresas que recurren a las ‘escorts’ se las juzga muy poco”, deplora Charpenel, puesto que son casos “difíciles de identificar”, a no ser que, cosa rara, “una chica lo denuncie o acepte testimoniar”. Pero, ¿Quiénes son ellas? La mayoría de estas mujeres no trabaja en la calle, sino en “redes de casas de citas o en internet y aunque el precio es elevado, 75% de éste se lo queda el proxeneta”, señala Charpenel. Entre tanto Eric Dupond-Moretti, abogado de uno de los acusados en el juicio de Lille, David Roquet, expresidente de una filial del grupo de construcción Eiffage, confirma que “en 80%, quizás 70% de los casos, se recurre a las chicas cuando hay que cerrar un acuerdo”. Para el juicio de este lunes, algunas de las mujeres que ofrecieron sus servicios a las ordenes de los acusados, denunciaron que están siendo presionadas para que no presten testimonio”. AFP