EX CONTADOR DE AUSCHWITZ ADMITE "CULPA MORAL" EN JUICIO POR HOLOCAUSTO

Un ex contador de 93 años de Auschwitz, acusado de ser cómplice de los asesinatos a gran escala, dijo el martes a una corte alemana que sentía una "culpa moral" por haber trabajado en el campo de concentración nazi, y describió con detalle algunas de las macabras ejecuciones que presenció. En el que podría ser uno de los últimos grandes juicios por el Holocausto, Oskar Gröning está acusado de asistir en el homicidio de unas 300.000 personas, aunque el hombre no cometió directamente ningún asesinato. "En términos morales, mis acciones me convierten en culpable", dijo Gröning a la corte al inicio del juicio en la ciudad de Luneburgo, en el norte de Alemania. "Comparezco ante las víctimas con remordimiento y humildad (...) Respecto a si soy culpable en términos legales, ustedes decidirán", añadió. Gröning tenía 21 años y según admitió era un férreo partidario nazi cuando fue enviado a trabajar a Auschwitz en 1942. Su caso es inusual porque a diferencia de muchos hombres y mujeres de la SS empleados en campos de concentración, él ha hablado abiertamente en entrevistas sobre el periodo que pasó en la instalación de la entonces ocupada Polonia. Gröning se mantuvo en calma y revisaba documentos mientras los fiscales leían los cargos de su procesamiento. En un momento, rió cuando su abogado pidió al juez que hablara más alto para que su cliente pudiera escucharlo. Su trabajo consistía en recolectar las pertenencias de los deportados cuando llegaban al campo en trenes y pasaban por un proceso de selección que determinaba que muchos fueran enviados directamente a las cámaras de gas. Gröning inspeccionaba equipajes, recogiendo y contabilizando cheques bancarios que pudiera haber para enviarlos a las oficinas de la SS en Berlín y así ayudar a financiar la campaña nazi. "Al enviar los cheques bancarios él ayudó al régimen nazi a beneficiarse económicamente", dijo Jens Lehmann, abogado de un grupo de supervivientes y familiares de víctimas de Auschwitz que son los demandantes en el caso.     REUTERS