LAS DOS COREAS EMPEZARON A PREPARAR LA REUNIÓN DE FAMILIAS SEPARADAS POR LA GUERRA

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Responsables de la Cruz Roja de Corea del Norte y del Sur iniciaron este lunes unas discusiones de cara a organizar una reunión de familias separadas por la guerra (1950-1953), un acontecimiento rarísimo y fuente siempre de fuertes emociones. Estas conversaciones preliminares tienen lugar en el pueblo de Panmunjom, donde se firmó el alto el fuego de la guerra de Corea, y son resultado de un compromiso suscrito el 25 de agosto entre ambos Estados rivales para zanjar una crisis que podía conducirlos a un conflicto armado. Pyongyang no ha vacilado en el pasado a la hora de utilizar la cuestión de las familias para obtener concesiones por parte de Seúl y nada garantiza que esta reunión, la segunda en cinco años, llegue a celebrarse. Las conversaciones de la Cruz Roja de ambos países deberían girar en torno a la elección de lugar y fecha para el encuentro. Lo más probable es que tenga lugar a primeros de octubre en la estación de montaña norcoreana de Kumgang. Millones de personas quedaron separadas por el conflicto, que consagró la división de la península coreana. Muchas han fallecido si poder volver a ver o hablar con sus familiares. Toda comunicación civil interfronteriza está prohibida. Unos 66.000 surcoreanos, muchos octogenarios y nonagenarios, están en una lista de espera para participar en un encuentro. Muy pocos serán los elegidos. Para el último, en febrero de 2014, un ordenado eligió 500 personas al azar, que después de entrevistas y exámenes médicos se quedaron en 200. Luego, las dos Coreas elaboraron sendas listas de 100 participantes. Para ellos, los encuentros son casi un trauma. Duran varios días y la alegría se ve atenuada por el inevitable espectro de la separación inminente que esta vez será definitiva. INFOBAE