MURIÓ CARMEN BALCELLS, EDITORA DE VARGAS LLOSA, GARCÍA MÁRQUEZ, NERUDA Y EL "BOOM LATINOAMERICANO"

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Se ha ido, a los 85 años, "Mamá Grande", como la llamaban los cientos de escritores que representó Carmen Balcells desde su agencia literaria. Los escritores la querían no sólo por su maestría como editora, sino también por su trabajo en defensa de los derechos de autor. Balcells fue la primera empresaria en introducir cláusulas de limitación temporal en la cesión de los derechos de una obra. Su agencia representó a más de 300 escritores de habla hispana y portuguesa, y su cartera incluye los derechos de los máximos exponentes del boom latinoamericano, entre ellos, varios premios Nobel como Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Pablo Neruda y Miguel Ángel Asturias. Julio Cortázar, Carlos Fuentes, Vicente Aleixandre, Camilo José Cela, Augusto Roa Bastos, Juan Carlos Onetti, John Le Carré, Ana María Matute, Juan Marsé, Eduardo Mendoza, Juan Goytisolo, Alfredo Brice Echenique, Isabel Allende o José Luis Sampedro fueron otros de sus representados. Una vida dedicada a la literatura Carmen Balcells nació en Santa Fe de Dalt, un pueblo de la provincia de Lérida (noreste), el 9 de agosto de 1930 en el seno de una familia de propietarios rurales, estudió en un colegio de monjas teresianas y, más tarde, se graduó en Comercio. Empezó a trabajar de secretaria en una oficina de Barcelona, a finales de los años cuarenta, y nada la relacionaba con el mundo de la literatura, si bien el poeta leridano Jaume Ferran la puso en contacto en 1955 con personalidades de este ámbito, como los hermanos Ferrater, Jaime Gil de Biedma, Carlos Barral, Juan Goytisolo y Josep Maria Castellet.   De este modo, empezó a trabajar en la agencia literaria ACER, propiedad del escritor rumano exiliado Vintila Horia y que representaba a autores extranjeros en España. Esta situación duró hasta que Vintila Horia ganó el Premio Goncourt, en 1960, y decidió vender la agencia y trasladarse a París, por lo que Balcells se hizo cargo de sus representados y se estableció por su cuenta. Desde la creación, en 1960, de la Agencia Literaria Carmen Balcells, la firma gestionó más de 50.000 contratos, siendo Luis Goytisolo el primer autor español que representó. Algunos de "sus" escritores, como García Márquez, Juan Marsé o Juan Carlos Onetti le dedicaron novelas, y otros como Max Aub o Manuel Vázquez Montalbán la convirtieron en personaje de sus obras. Balcells también fundó en 1981 la agencia RBA de servicios editoriales, junto con Ricardo Rodrigo y el editor Roberto Altarriba, si bien la abandonó cuando sus socios pasaron a convertirse en directivos en Planeta-De Agostini y considerar que su posición en la editorial era incompatible con su condición de agente literaria. Retirada y retorno Carmen Balcells anunció en mayo de 2000 su retirada, aunque en 2008 volvió a hacerse cargo de la agencia, que había perdido esos años a algunos escritores importantes. A finales de 2013, Balcells eligió al joven gestor cultural Guillem d'Efak para que la sustituyera al frente de la agencia. En el año 2010, la agente vendió por tres millones de euros su codiciado archivo al Estado español, con lo que correspondencia privada, borradores, primeras ediciones, fotografías y bibliografías completas de autores esenciales en lengua española pasaron a formar parte del patrimonio público. En mayo de 2014, la agencia Carmen Balcells y el estadounidense Andrew Wylie, el agente más influyentes del mundo en lengua inglesa, anunciaron la fusión de sus dos compañías para crear una agencia internacional denominada "Balcells & Wylie", un proceso que no ha llegado a concretarse. Balcells recibió en mayo de 1997 el premio Orquídea 96 que concede el grupo Sudacas reunidas, de mujeres latinoamericanas y españolas que quieren impulsar los lazos entre España e Iberoamérica. El rey Juan Carlos le entregó la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, en mayo del 2000, y también recibió en 2004 la Medalla del Gobierno de Chile con otras personalidades del mundo de las Letras, y en 2006, el Premio Montblanc a la Mujer. "Personalidad de referencia en los últimos 50 años en la narrativa de lengua castellana, contribuyendo a su expansión y reconocimiento, descubriendo nuevos valores y consolidando carreras literarias, entre los que figuran varios premios Cervantes y Nobel", según consta en el acta del jurado del Premio Montblanc. De Balcells, un periódico como Le Monde dejó escrito que era "astuta como una campesina y generosa como una madre de familia" y gran defensora de sus autores. En 2005 fue nombrada doctora Honoris causa por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y un año después la Generalitat de Cataluña le concedió la Cruz de Sant Jordi, que recibió del entonces presidente catalán Pasqual Maragall. "Carmen queridísima, hasta pronto" El escritor peruano Mario Vargas Llosa, premio Nobel de Literatura, publicó en el diario El País de España un pequeño texto de despedida a Balcells. En él cuenta que estuvo reunido con la agente sólo tres días antes de su muerte "con el siniestro presentimiento de que sería la última vez que la vería". Luego rescata el trabajo de la agente en defensa de los escritores y su generosidad "hasta la locura". El texto completo escrito por Vargas Llosa en El País. La noticia me ha caído como un rayo; hace tres días estuve despachando, comiendo, cenando con ella y todo el tiempo tuve el siniestro presentimiento de que sería la última vez que la vería. Estaba siempre muy lúcida, llena de proyectos, realistas y delirantes. Como si fuera a vivir siempre. Pero su físico estaba realmente en ruinas y era imposible no preguntarse cuánto tiempo más esa ruina física seguiría sosteniendo a esa maravillosa cabeza y esa energía indómita. Carmen Balcells revolucionó la vida cultural española al cambiar drásticamente las relaciones entre los editores y los autores de nuestra lengua. Gracias a ella los escritores de lengua española comenzamos a firmar contratos dignos y a ver nuestros derechos respetados. De otra parte, ella indujo y hasta obligó a los editores de España y de América Latina a volverse modernos y ambiciosos, a operar en el amplio marco de toda la lengua y a sacudirse la visión pequeña y provinciana que tenían. Además, fue mucho más que una agente o representante de los autores que tuvimos el privilegio de estar con ella. Nos cuidó, nos mimó, nos riñó, nos jaló las orejas y nos llenó de comprensión y de cariño en todo lo que hacíamos, no sólo en aquello que escribíamos. Era inteligente, era audaz, era generosa hasta la locura, era buena y su partida deja en todos los que la conocimos y la quisimos un vacío que nunca nadie podrá llenar. Carmen queridísima, hasta pronto. INFOBAE

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