CÓMO ES EL PLAN DE AYUDA QUE PROPONE ESTADOS UNIDOS PARA RESCATAR A PUERTO RICO DEL DEFAULT

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El departamento estadounidense del Tesoro propuso un plan para rescatar a Puerto Rico del default, pero alertó que la propuesta tendrá que ser aprobada por el Congreso, actualmente controlado por el opositor partido Republicano. Las finanzas de la isla -un territorio estadounidense desde 1898- sufrieron un golpe devastador en 2006 con la pérdida de beneficios fiscales de empresas de Estados Unidos con operaciones globales. Desde entonces, Puerto Rico ha caído en recesión y salido penosamente de esa situación. En un ambiente marcado por el hundimiento de la actividad económica, el gobierno local buscó superar las carencias presupuestarias con nuevos préstamos. En la actualidad, su deuda se sitúa alrededor de los 72.000 millones de dólares, aunque la Casa Blanca ya descartó la posibilidad de un auxilio a la ex colonia española. En un documento divulgado en la noche del miércoles, el Tesoro estadounidense admitió que "Puerto Rico no podrá revertir por sí mismo una década de debilitamiento económico". Para el Tesoro, solamente el Congreso tiene autoridad para "proporcionar a Puerto rico con las herramientas necesarias para reestructurar sus capacidades financieras en una forma justa y ordenada, bajo la supervisión de una corte federal de quiebras", así como "crear los fundamentos para la recuperación". En la actualidad solamente ciudades estadounidenses pueden acceder legalmente a la protección contra quiebras llamada Capítulo 9, como lo hizo Detroit cuando se encontró en el fondo del pozo en 2013. El gobierno del presidente Barack Obama también desea que el Congreso autorice una supervisión fiscal independiente "para certificarse que Puerto Rico adhiere al plan de recuperación y que lo implementa de forma transparente". Puerto Rico, alega el Tesoro, precisa de ayuda urgente porque las medidas de emergencia adoptadas se verán agotadas en el invierno boreal. En la última década, más de 300.000 personas abandonaron la isla en medio al hundimiento generalizado de su economía. Los 3,5 millones de puertorriqueños son ciudadanos estadounidenses, pero no pueden votar en elecciones presidenciales en caso de que residan en la isla, y no tienen ningún representante en el Congreso más allá de un observador. El gobernador de Puerto Rico, Alejandro García Padilla, recibió de brazos abiertos la propuesta del Tesoro. "Mi administración ha empeñado esfuerzos para trabajar con el gobierno del presidente Obama y con el Congreso en los últimos tres años", expresó García Padilla en un comunicado, donde añadió que las ideas presentadas por el Tesoro son un "reflejo de nuestro compromiso conjunto con el futuro de Puerto Rico". INFOBAE