FOX LIMITÓ A OCHO LOS PARTICIPANTES DEL DEBATE PRINCIPAL

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Un grupo reducido de aspirantes republicanos a la Casa Blanca se enfrentan este martes en el cuarto debate previo a las primarias, con el magnate Donald Trump y el médico Ben Carson a la cabeza de los sondeos, y Jeb Bush luchando por su supervivencia. Ocho de los 15 precandidatos subirán a la tarima a las nueve de la noche (01:00 GMT del miércoles) en Milwaukee (norte) para un debate de dos horas moderado por el canal de negocios Fox Business. Otros cuatro -que apenas figuran en los sondeos- protagonizarán otra sesión más temprano. Las primarias empezarán en poco menos de tres meses, el 1º de febrero en Iowa (centro) y el 9 de ese mes en New Hampshire (noreste), un proceso que culminará en junio con la nominación del candidato republicano. Por el momento, es la hora de los outsiders. Carson, que ha cautivado a los votantes con una fuerte convicción cristiana y una inspiradora historia sobre su superación desde una infancia dura en Detroit a una exitosa carrera como neurocirujano, pelea palmo a palmo en la cima con Trump, el controvertido millonario inmobiliario de verbo encendido, que sufre un estancamiento de su popularidad. Entre ambos se reparten la mitad de las intenciones de voto de los republicanos. Le siguen los senadores Marco Rubio (Florida) y Ted Cruz (Texas), dos cuarentones de origen cubano, opositores a la reforma migratoria que han sabido aprovechar los anteriores duelos para destacarse y ganar notoriedad. La actuación de Bush, figura del establishment republicano, será seguida de cerca. El ex gobernador de Florida, hijo y hermano de presidentes, se presenta como la opción seria y preparada, pero su verbo no cala y carece de garra. Ante el alto número de candidatos republicanos, las cadenas de televisión fijaron un formato doble: un debate principal para los diez candidatos mejor ubicados en los sondeos y un segundo debate, previo, para los que vienen detrás. Pero Fox Business modificó las reglas del juego y sólo ocho candidatos, cuando hasta ahora eran diez, subirán a la tarima principal. Los que no alcancen ni el 1% en los sondeos no tendrán acceso ni siquiera al debate de la tarde. Carson, de hablar suave y osadas afirmaciones –asegura que las pirámides de Egipto eran graneros y no albergaban tumbas–, no ha resaltado en los debates, pero ello no ha detenido su ascenso. El médico retirado de 64 años acude al cuarto debate bajo una controversia sobre su relato de vida: medios de prensa locales pusieron en duda aspectos claves de su adolescencia problemática y una supuesta admisión por una beca en la prestigiosa escuela militar estadounidense West Point. Tras denunciar como "basura" el foco de los medios en su pasado, Carson rechazó cualquier insinuación de que cambiará su estrategia de campaña. Las cadenas de televisión están también sobre el tapete. Una polémica se creó durante el debate de octubre en el canal CNBC: los periodistas moderadores fueron acusados de estar contra los candidatos, reduciéndoles el tiempo de sus intervenciones o haciendo burlas. Una expresión, según los conservadores, de la conspiración mediática en su contra. El Partido Republicano privó a la cadena matriz NBC del debate acordado para febrero, y los candidatos anunciaron que quieren negociar nuevas condiciones, como tener más tiempo para responder o eliminar las preguntas relámpago. Los periodistas de Fox Business Maria Bartiromo y Neil Cavuto subrayaron que su intención no es convertirse en el centro del debate, que estará enfocado a la economía y el empleo. Trump señaló que está listo para enfrentar cualquier interrogante. "Creo que serán preguntas muy justas, a diferencia de la catástrofe del último" debate, dijo al canal ABC. Once precandidatos participaron del intercambio de ideas Trump señaló que está listo para enfrentar cualquier interrogante Reuters A un año de las elecciones presidenciales, las apuestas están abiertas. Aunque, outsiders como Trump y Carson suelen gozar de un lugar privilegiado en el inicio de la campaña, ya que a la larga han prevalecido los políticos tradicionales. Pero esta vez, la ola antiestablishment ha durado más de lo previsto. Del lado demócrata, la ex secretaria de Estado, Hillary Clinton, de 68 años, vuela con tranquilidad 22 puntos por encima del senador Bernie Sanders, de 74 años, un autoproclamado "socialista democrático". INFOBAE