20.000 SIRIOS QUE HUYEN DE LA GUERRA ESTÁN BLOQUEADOS EN LA FRONTERA CON TURQUÍA

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Unas 20.000 personas que huyen de la guerra, tras el avance de las tropas del régimen y la aviación rusa en el norte de Siria, estaban bloqueadas este viernes en la frontera con Turquía y al menos 15.000 más fueron desplazadas a ciudades cercanas.
 
En la misma región, más de 120 rebeldes y miembros de las fuerzas leales al régimen sirio murieron el viernes en enfrentamientos en torno a una localidad situada al norte de la ciudad de Alepo, indicó una ONG con sede en Gran Bretaña.
 
Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), los rebeldes reconquistaron más de la mitad de la ciudad de Ratyan, después de un combate que terminó con unos 60 rebeldes y otros tantos combatientes leales al régimen muertos en combate, agregó.
 
Por su parte, Linda Tom, vocera de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), estimó que "un total de hasta 20.000 personas están congregadas en el paso fronterizo de Bab al Salama y entre 5.000 y 10.000 más fueron trasladadas a la ciudad de Azaz", también en la provincia siria de Alepo.
 
Además, se estima que unas 10.000 personas más fueron trasladadas a la ciudad kurda de Afrin, también en esta provincia del norte de Siria, agregó.
 
"Actualmente hay un campo de personas internamente desplazadas en el distrito de Afrin y están en marcha planes para ampliar dicho campo", afirmó a la AFP.
 
 
Previamente, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) había indicado que unas 40.000 personas habían huido de la provincia de Alepo y querían ingresar en Turquía, desde donde muchos de ellos planean más tarde llegar a Europa.
 
"Miles de personas, principalmente familias con mujeres y niños, están esperando para entrar en Turquía", según el OSDH, con sede en Gran Bretaña.
 
Los miles de sirios bloqueados este viernes huyeron tras el avance de las tropas del régimen y la aviación rusa sobre Alepo, donde parece gestarse una nueva crisis humanitaria.
El régimen sirio ha logrado importantes victorias gracias al apoyo de la aviación rusa, retomando posiciones en Alepo, Latakia y la provincia de Deraa, fronteriza con Jordania.
 
Así, los rebeldes se encuentran en la peor posición desde el principio del conflicto en el país, dividido entre las zonas que controla el Gobierno, los territorios en los que opera el grupo yihadista Estado Islámico y las localidades bajo el mando de otros grupos armados.
 
Algunos analistas estiman que si se mantiene esta tendencia, este podría ser el principio del fin de los grupos rebeldes sirios no afiliados a organizaciones yihadistas. Sin embargo, son los civiles los que están sufriendo las consecuencias, a juzgar por la catastrófica situación humanitaria en el país.
 
 
Turquía, un país que ya acoge más de dos millones de sirios, ha acusado a los rusos de ser "cómplices" de los crímenes de guerra de Damasco. "Los rusos bombardean sin pausa. El régimen bombardea sin descanso. Pero el mundo calla", lamentó el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.
 
Alepo, la antigua capital económica de Siria, está desde 2012 dividida entre el este, controlado por los rebeldes, y el oeste, en manos del régimen.
 
Ahora, con el avance del ejército sirio, las posiciones de los insurgentes están en riesgo de sufrir un bloqueo total, después de que el régimen les cortara su principal ruta de aprovisionamiento, que conduce hasta la frontera con Turquía.
 
Esta ofensiva de Damasco también tuvo como consecuencia la suspensión el miércoles en Ginebra de las negociaciones de paz. La oposición siria amenazó con no regresar a la mesa de negociaciones sin que se cumplan antes sus demandas, entre ellas el cese de los bombardeos.
 
 
Este viernes el Consejo de Seguridad de la ONU tiene previsto reunirse para impulsar el alicaído proceso de paz, en un momento en que el jefe de la OTAN, Jens Stoltenberg, ha advertido que los bombardeos rusos "socavan los esfuerzos para hallar una solución política".
 
INFOBAE