VEA QUIENES ESTAN DETRAS DEL CIFRADO DE EXTREMO A EXTREMO DE WHATSAPP

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Esta semana, los más de mil millones de usuarios de WhatsApp recibieron un mensaje que les avisa que sus conversaciones comenzaron a ser encriptadas con "un cifrado de extremo a extremo" para garantizar su privacidad.
 
Pocos lo saben, pero el colosal sistema para asegurar que los más de 30 mil millones de mensajes que se envían a diario a través de la aplicación no puedan ser leídos por extraños es consecuencia de los episodios de la denominada Primavera Árabe, las manifestaciones populares que sacudieron el norte de África y Oriente Medio desde 2010 e hicieron caer a un puñado de gobiernos autoritarios.
 
La telefonía celular y las redes sociales de internet fueron claves durante aquellos días para romper la censura de los medios y lograr la movilización de masas, mientras las autocracias gobernantes corrían una carrera desesperada para pinchar esas comunicaciones y detectar a los rebeldes.
 
Por esos días, la entonces secretaria de Estado Hillary Clinton observó que internet estaba siendo "una herramienta poderosa para los cambios políticos" y se comprometió a que el gobierno de Estados Unidos apoyaría "el desarrollo de nueva herramientas que permitieran a los ciudadanos a ejercer la libertad de expresión y esquivar la censura política".
 
 
 
En 2011, por el impulso del senador republicano Richard Lugar, se creó el Open Technology Fund (OTF). Uno de los principales beneficiarios de ese fondo fue Open Whispers System, una pequeña empresa manejada por un carismático hacker de peinado rastafari conocido por el seudónimo Moxie Marlinspike.
 
 
Moxie Marlinspike, el hacker que creó el sistema de encriptamiento que adoptó WhatsApp
 
 
Con los 2,3 millones dólares que recibió entre 2013 y 2015, Marlinspike desarrolló el algoritmo de encriptación presentado esta semana por WhatsApp, según cuenta la revista Foreign Policy.
 
La vulnerabilidad de WhatsApp le había hecho perder usuarios en favor de otros sistemas que se presumen más seguros. Ahora, así como Apple se negó a colaborar con el FBI para acceder a los datos del iPhone de uno de los atacantes vinculados a ISIS que mataron a 14 personas en San Bernardino, California, en diciembre pasado, ahora WhatsApp se podrá negar a cualquier orden judicial para revelar los mensajes de sus clientes.
 
Aunque WatsApp fue adquirida por Facebook en 2014 por 22 mil millones de dólares, Facebook todavía no ofrece la encriptación de mensajes y ha brindado información de sus usuarios a las agencias de inteligencia y espionaje estadounidenses, tal como lo revelaron los documentos filtrados por Edward Snowden.
 
Los régimenes represivos persiguen a periodistas y activistas políticos por el sólo hecho de utilizar métodos de encriptación para transmitir información. El año pasado, las autoridades turcas detuvieron y demandaron a tres periodistas de Vice porque uno de ellos utilizaba un sistema de encriptación similar al usado por ISIS. En China, las autoridades rastrean y bloquean las cuentas de internet encriptadas. Según un informe de Freedom House, cada vez son más los gobiernos que obligan a las compañías a brindar "puertas traseras" para tener acceso sus mensajes privados.
 
 
 
 
 
"El deseo de proteger la privacidad de la comunicación entre las personas es una de nuestras aspiraciones principales en WhatsApp y, para mí, es personal", escribió en su blog Jan Koum, uno de los cofundadores ucranianos de la compañía. "Crecí en la Unión Soviética durante el régimen comunista y el hecho de que la gente no pudiera hablar con libertad fue una de las razones por las que mi familia se mudó a Estados Unidos".
 
Sin embargo, los cambios en WhatsApp han encendido las alarmas de las fuerzas de seguridad estadounidenses. El consejero federal del FBI James Baker dijo este martes que el nuevo servicio de WhatsApp "presenta un problema signficativo" para la agencia.
 
Los atentados terroristas de Bruselas y París, llevados a cabo por expertos en comunicaciones encriptadas, recalentaron el debate sobre si las agencias de seguridad deben tener acceso a esa información.
 
Hillary Clinton, ahora en la carrera por la candidatura presidencial demócrata, busca el equilibrio en una delgada línea apoyando al libertad en internet y buscando mostrarse fuerte en temas de seguridad nacional. "Los sistemas de encriptación impenetrables proveen signifcativos avances en ciberseguridad, pero también vuelven más difícil investigar conspiraciones y prevenir futuros ataques", admitió Clinton, y el Estados Islámico, dijo, "lo sabe". La precandidata demócrata pidió que "la comunidad tecnológica y el Gobierno dejen de mirarse como enemigos y empiecen a trabajar juntos para proteger la seguridad y privacidad".
 
INFOBAE