AL QAEDA BUSCA NIÑOS SOLDADOS EN EL NORTE DE SIRIA

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Mohamed de 14 años logró salir de las filas del Frente al Nusra, rama siria de Al Qaeda, tras ser reclutado en su pueblo del norte de la provincia de Idleb, donde un grupo de activistas ha lanzado la campaña “Niños, no soldados” para acabar con este fenómeno. El adolescente fue captado por los yihadistas hace dos meses en su pueblo de la región de Yabal Zauya “durante un festival de la campaña “Infir” (únete contra el enemigo, en árabe)”, relata su padre, Mustafa, a Efe por teléfono. Dicha campaña fue iniciada este año por la filial de Al Qaeda en sus dominios en el norte de Siria para enrolar a menores en sus huestes. Mohamed fue reclutado por el Frente al Nusra cuando visitaba, junto a su madre y su hermana, su aldea en Siria para ver a sus parientes y comprobar el estado de su casa, ya que desde hacía dos años la familia de Mustafa, que rechaza ofrecer su nombre real y el de su hijo por “seguridad”, residía en territorio turco. Su intención era haber regresado a Turquía junto a su padre, pero no pudieron hacerlo porque la frontera se cerró y tuvieron que permanecer en Yabal Zauya. “Hace dos meses, mi mujer me informó de que mi hijo Mohamed se había unido a un campo de entrenamiento del Frente al Nusra”, rememora Mustafa. La rama de Al Qaeda “atrae a los niños con dinero, les ofrece un salario mensual de 100 dólares y armas. En cuanto al tema religioso lo manipula, porque, en realidad, (el Frente al Nusra) no conoce las raíces de la religión”, lamenta este padre, quien denuncia que a su hijo le dijeron que no era necesario el permiso de su familia. “Nuestra situación económica es complicada -sigue el progenitor-, mi trabajo no es suficiente para vivir y creo que mi hijo se unió por dinero”. Para combatir esta lacra, su campaña, iniciada en mayo en Idleb y en la vecina provincia de Alepo, celebra sesiones con familias y con los propios jóvenes. Además, trata de concienciar a la población con la distribución de folletos, pintando grafitis y colgando pósteres en lugares públicos con mensajes contrarios al reclutamiento de niños y adolescentes. Estas acciones han desencadenado el “acoso” del Frente al Nusra y del grupo radical Yund al Sham a los activistas, y el boicot a sus pósteres y grafitis. No obstante, “el resultado de la campaña ha sido positivo, porque hemos sacado a varios menores de los campos de entrenamiento y mandado a la escuela”, explica Zedan. La media de edad de los chicos oscila entre los 13 y los 17 años, y Zedan recuerda que no solo Al Qaeda capta a menores en Siria, sino también el régimen, el grupo terrorista Estado Islámico y otras facciones armadas. “El Frente al Nusra comenzó a principios de 2016 a través de su Centro de Defensa de la Yihad (guerra santa), dirigido por el clérigo Abdalá Mohaisani, con la campaña ‘Infir”, agrega Zedan, quien calcula que desde entonces los yihadistas han reclutado a unos 500 menores, la mayoría en campo de desplazados internos. “Es un fenómeno que ha surgido a la luz de la situación de guerra en Siria, es un desastre que amenaza la sociedad y debe ser abordado rápidamente”, zanja. EFE