COSTA RICA, NIÑAS SON “ALQUILADAS” CON FINES SEXUALES POR SUS PADRES

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El ofrecimiento de menores de edad por parte de sus padres o encargados para que sostengan relaciones sexuales con adultos, es una realidad que afecta a un número indeterminado de niñas en diferentes zonas de Costa Rica.
El Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA) reveló que cada 90 minutos nace un bebé cuya madre tiene entre 12 y 17 años, el ofrecimiento de menores con fines sexuales inquieta a las autoridades.
Testimonios de vecinos y los hallazgos hechos por los trabajadores sociales y especialistas de instituciones como Salud, PANI, Ministerio de Educación Pública y los Cen-Cinái y organizaciones como Defensa de Niños Internacional (DNI), permiten arrojar luz sobre este fenómeno.
“La mamá las vende ahí mismo, en la propia casa”, afirmó Rachel, adolescente, que quedó embarazada cuando tenía 12 años.
Este caso fue confirmado por cuatro amigas más de Rachel, quienes, como ella, forman parte de las adolescentes atendidas por el proyecto Iniciativa Mesoamérica , que procura bajar la cantidad de menores embarazadas.
El medio tico “La Nación”, consultó a la coordinadora técnica del programa y representante del Ministerio de Salud, Nancy Vargas, si ocurre que un padre ofrezca a una hija de 11 años, por ejemplo, al dueño de un almacén, de un billar o un bar para que sostengan encuentros sexuales, y a cambio, se le perdone una deuda o saque algún otro beneficio económico.
La respuesta de Vargas fue categórica: “¡Sí, sí se da!”.
Un equipo de La Nación visitó la provincia de Limón, donde escenas como la descrita por Rachel son cotidianas, inmersas entre bananales y fincas de piña, agudizadas además por la pobreza y la falta de oportunidades, según los especialistas.
El pago de deudas por licor, apuestas, mejorar la situación económica, un trabajo con más salario en una finca agrícola o bien sólo conseguir dinero fácil, son los motores de esta actividad, aceptó Vargas.
La doctora Tatiana Rivas, coordinadora regional de Iniciativa Mesoamérica para la Región Huetar Caribe, explicó que la denuncia de parte de la comunidad y de los funcionarios públicos, es esencial.
“Desgraciadamente ocurre. Esto no es un secreto para nadie. No me parece que sea solo en una zona; es algo que ocurre en todo el país. Es una realidad que es necesario corregir”, enfatizó Rivas.
”Lo complejo es que muchas personas empiezan a ver la situación dentro de un marco de normalidad; no le puedo puntualizar los lugares, pero ocurren en zonas rurales y también en ciudades; se está trabajando para que haya una mejor capacidad de respuesta”, aseguró Rivas.