EE.UU BOMBARDEA SIRIA

Estados Unidos bajo la orden de Donald Trump disparó el jueves 59 misiles crucero Tomahawk contra una base aérea de Siria desde la que dijo se organizó un ataque mortal con armas químicas esta semana, en lo que constituye el primer asalto directo del Gobierno estadounidense contra el régimen de Bashar al Assad en seis años de guerra civil y proporciona una escalada sin precedentes en las tensiones con Rusia, principal aliado de Damasco.

Dos buques estadounidenses situados en el Mediterráneo lanzaron 59 misiles de crucero Tomahawk contra la base aérea de Al Shayrat, situada cerca de la ciudad de Homs, en el centro de Siria.

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El presidente estadounidense, Donald Trump, explicó que estos ataques estaban "asociados al programa" de armas químicas de Damasco y "directamente relacionados" con los "horribles" acontecimientos del martes.

Rusia, sin embargo, condenó la "agresión" estadounidense y suspendió un importante programa de cooperación con Washington para evitar colisiones en el transitado espacio aéreo sirio.

El ataque supone la orden militar más relevante de Donald Trump desde que asumió la presidencia de Estados Unidos y aumenta la implicación de Washington en el complejo conflicto sirio. El gobierno de Obama amenazó con atacar a las fuerzas de Assad tras ataques previos con armas químicas, pero nunca llegó a hacerlo. Trump pidió a "todas las naciones civilizadas" que se sumaran a Estados Unidos para poner fin a la violencia en Siria.

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, vio el ataque como una "agresión contra un estado soberano en violación del derecho internacional", según su portavoz, Dmitry Peskov.

"La iniciativa de Washington asesta un golpe significativo a las relaciones entre Rusia y Estados Unidos, que ya están en un estado deplorable", dijo Peskov. El vocero añadió que el ataque crea un "importante obstáculo" para crear una coalición internacional contra el terrorismo.

Además, el Kremlin cuestionó la eficacia del ataque, señalando que sólo 23 de los 59 misiles habían alcanzado la base aérea. Los proyectiles destruyeron seis aviones sirios pero dejaron la pista de aterrizaje intacta, afirmó Moscú, que confirmó haber sido informada del ataque con antelación.

Moscú pidió una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad de la ONU.

Nueve civiles, entre ellos cuatro niños, murieron en los bombardeos estadounidenses, anunció este viernes la agencia oficial Sana.

"La agresión estadounidense provocó la muerte de nueve civiles, entre ellos cuatro niños, causó siete heridos y ocasionó importantes destrozos en casas de las aldeas de Al Shayrat, Al Hamrat y Al Manzul", cercanas a la base atacada, informó la agencia.

Según Sana, cinco civiles -entre ellos tres niños- murieron en la aldea de Al Shayrat, situada al lado de la base militar del mismo nombre.

Los otros cuatro civiles, un niño entre ellos, resultaron muertos en la localidad de Al Hamrat por un "misil norteamericano", y siete personas fueron heridas por otro misil en la de Al Manzul, según Sana.

Por su parte, el Ejército sirio confirmó que seis militares murieron en el ataque, pero el Observatorio Sirio de Derechos Humanos elevó la cifra de víctimas militares a siete, incluyendo un comandante.

La ONU confirmó que al menos 70 personas murieron y más de 200 resultaron heridas en esa localidad, aunque el Observatorio elevó la cifra de fallecidos a 87 y la Defensa Civil ha hablado de más de 300 heridos.

La oposición siria y varios países, entre ellos Estados Unidos, Francia y el Reino Unido, acusaron al Gobierno de Bashar al Assad de haber usado armas químicas en el ataque.