TEMER NO DIMITIRÁ AUNQUE LO ACUSEN DE CORRUPTO

El presidente de Brasil, Michel Temer, reafirmó este lunes que no renunciará, aunque sea imputado por corrupción y obstrucción a la Justicia por la Corte Suprema, porque si lo hace sería interpretado como "una declaración de culpa".

"Si quieren, que me derriben porque, si yo renuncio, es una declaración de culpa", manifestó el mandatario.

La Corte Suprema abrió la semana pasada una investigación contra Temer tras la petición de la Fiscalía, que sospecha que pudo haber participado en delitos de corrupción, obstrucción a la Justicia y organización criminal.

A pesar del escándalo, el mandatario aseguró que, en caso de ser imputado por el Supremo no dimitirá, rompiendo así la línea de corte que puso para mantener a alguno de los ministros en sus cargos tras las investigaciones abiertas por las delaciones del grupo Odebrehct, implicada en el caso Petrobras.

La Fiscalía sustentó la apertura de investigación de acuerdo con los testimonios de varios ejecutivos de la multinacional cárnica JBS, quienes, en un acuerdo de colaboración judicial, confesaron haber sobornado a más de 1,800 políticos de más de 28 partidos.

La oposición y algunos partidos que formaban parte de su base aliada han pedido la renuncia de Temer e incluso han presentado la apertura de un proceso destituyente, como el que llevó a Temer al poder después de que el Congreso apartara definitivamente a Dilma Rousseff de la Presidencia en agosto pasado.