Malasia reconoce que no puede aclarar desaparición del avión MH370

El informe presentado hoy por las autoridades de Malasia sobre el Boeing MH370 de Malaysia Airlines no aclaró su desaparición con 239 personas a bordo el 8 de marzo de 2014 y no excluye la participación de terceras personas.

El jefe de la investigación oficial, el malasio Kok Soo Chon, señaló en rueda de prensa que el avión cambió de rumbo de forma manual, pero que ante la falta de pruebas no saben por qué. “El cambio de rumbo no se debió a anomalías del sistema mecánico. El cambio de rumbo se hizo de manera manual y no con el piloto automático”, dijo Kok. “No podemos excluir la participación de una tercera parte”, manifestó el malasio.

El informe presentado hoy no responde a las incógnitas principales de los familiares de los desaparecidos y solo aporta detalles a la documentación que se ofreció el pasado marzo.

Kok fue aún más lejos al afirmar que “este no es el informe final, es solo un informe”, y añadió que además es un informe respaldado por ocho países, los que han colaborado en su elaboración, entre ellos Malasia. No hemos encontrado el fuselaje. No hemos encontrado víctimas. ¿Cómo puede ser el informe final?”, manifestó el jefe de la investigación.

El documento, según dice, “amplía la información previamente publicada e incluye análisis, hallazgos, conclusiones y recomendaciones de seguridad”, como la de mejorar la eficacia de los transmisores de localización que portan los aviones comerciales.

El documento también recomienda a las compañías y autoridades a ampliar la información sobre las condiciones psicológicas de pilotos y tripulación, una mayor inspección en la carga del avión o un mayor control del tráfico aéreo.

27 piezas recuperadas

El MH370 desapareció de los radares el 8 de marzo de 2014 unos 40 minutos después de despegar de Kuala Lumpur rumbo a Pekín con 239 personas a bordo, 154 de ellas chinas. Los investigadores creen que el Boeing acabó por estrellarse en el sur del océano Índico.

Se han recuperado 27 piezas en playas de Reunión, Mozambique, Mauricio, Sudáfrica y la isla Pemba (Zanzíbar), fragmentos que fueron arrastrados por las corrientes del Índico, lo que concordaba con la hipótesis oficial del siniestro.