Nikki Haley renuncia como embajadora de EE.UU. en la ONU

Un funcionario de la Casa Blanca dijo que el presidente estadounidense Donald Trump aceptó la renuncia
AP

La embajadora de Estados Unidos en la ONU, Nikki Haley, renunció este martes directamente ante el presidente Donald Trump, según múltiples fuentes familiares con su decisión.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que Haley abandonará el cargo a finales de año, una decisión que, según dijo el propio mandatario, le había comunicado hacía ya varios meses, informa la agencia EFE.

"Ha hecho un trabajo fantástico. Hemos hecho un trabajo fantástico juntos", declaró Trump a un grupo de periodistas en el Despacho Oval de la Casa Blanca, donde recibió a la aún embajadora. A pesar de que Trump aseguró que conocía la decisión de Haley desde hace meses, ya que hacía tiempo que esta le expresó su deseo de cumplir un mandato de solo dos años, la salida de una de las figuras más fuertes de la actual Administración sorprendió hoy a Washington.

Por su parte, Haley dijo que "es importante que los funcionarios sepan cuándo hay que dar un paso a un lado".

La exgobernadora de Carolina del Sur fue designada como embajadora en la ONU después de la victoria de Trump en la elección a pesar de apoyar al senador de la Florida, Marco Rubio, en las primarias presidenciales en 2016, y después haber apoyado al senador de Texas, Ted Cruz.

Cuando se le preguntó si tomaría el puesto del entonces secretario general Reince Priebus, Haley estaba intrigada pero tenía algunas condiciones.

Primero, ella le dijo a Trump que quería ser miembro del gabinete y del Consejo de Seguridad Nacional, privilegios que disfrutaban sus predecesores en la administración Obama. Pero quizá más importante: ella quería libertad para ser ella misma, decir lo que ella quisiera decir.

“Dije ‘soy una mujer de políticas, quiero ser parte del proceso de toma de decisiones’”, le dijo Haley a CNN en una entrevista en 2017, recordando la conversación con Trump. “Él dijo, ‘hecho’. Y yo dije: ‘No quiero ser un florero o una cabeza que habla. Quiero ser capaz de decir lo que pienso’. Él dijo, ‘Por eso es que te estoy pidiendo que hagas esto’. Con toda honestidad, no pensé que iban a darme todo lo que pedí. Y me lo dieron. Entonces, ¿cómo rechazas eso?”.

Durante más de un año y medio en el trabajo, repetidamente ha dicho lo que piensa, ya sea sobre los derechos humanos que muchos de los colegas de su administración o por denunciar el racismo en su hogar.