Canadá le envió un mensaje a Irán sobre el avión ucraniano derribado por la Guardia Revolucionaria: “El mundo espera respuestas”

El canciller Francois-Philippe Champagne aseguró que los países afectados por el accidente ocurrido el pasado 8 de enero “no descansarán” hasta obtener toda la información de lo ocurrido. Exigen a Teherán que juzgue a los responsables e indemnice a las familias


El ministro canadiense de Relaciones Exteriores prometió este jueves “no descansar” hasta que el régimen de Irán dé al mundo “respuestas” sobre el derribo accidental con un misil de un avión de pasajeros ucraniano en que murieron 176 personas, incluyendo 57 canadienses.

“Las familias quieren respuestas, la comunidad internacional quiere respuestas, el mundo está esperando respuestas y no descansaremos hasta obtenerlas”, dijo el canciller Francois-Philippe Champagne tras una reunión en Londres, en la que participaron los países afectados por la tragedia.

En un primer momento, las autoridades iraníes negaron toda implicación en el derribo el 8 de enero del Boeing 737 de la compañía ucraniana UIA como aseguró desde un principio el gobierno canadiense. Solo reconocieron su responsabilidad días después afirmando que se trató de un “error”.

Entre los fallecidos figuraban ciudadanos de Canadá, Reino Unido, Ucrania, Suecia y Afganistán.

Representantes de esos países se reunieron en Londres para pedir al régimen de Teherán que juzgue a los responsables e indemnice a las familias.

“Cuando se acepta toda la responsabilidad, de eso se desprenden consecuencias”, afirmó Champagne, haciendo hincapié en la necesidad de evitar que este tipo de tragedias se repitan en el futuro.

“Obviamente queremos llegar al fondo de las cosas, pero también como comunidad mundial, al mundo le gustaría que pensáramos en medidas para prevenir que incidentes como ese vuelvan a ocurrir”, afirmó.

El pasado sábado el comandante de la Fuerza Aeroespacial del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria, el general Amir Ali Hajizadeh, asumió la completa responsabilidad por el derribo del avión ucraniano. “Ojalá me hubiera muerto yo y que este incidente no hubiera ocurrido. Desde el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán aceptamos toda la responsabilidad y estoy dispuesto a ejecutar cualquier decisión que adopte el estamento (clerical)”, dijo ante los medios.
 

El general explicó que se encontraba en el oeste del país, siguiendo la evolución de los acontecimientos de las últimas horas en relación a los ataques del régimen de Irán contra las bases iraquíes de Al Asad e Irbil, que albergan tropas norteamericanas, cuando se enteró de la noticia. “Nos hemos sacrificado por el pueblo durante toda una vida, pero ahora es momento de abochornarnos ante Dios y comparecer delante de las cámaras para explicar la situación”, aseguró.

El general intentó justificar la situación y detalló su versión de la cadena de eventos, por la que asegura que las fuerzas iraníes enviaron un mensaje al aparato antes de disparar: “No recibimos respuesta en los siguientes diez segundos, por lo que decidimos derribarlo”.

Según la explicación del general, uno de los operadores de la defensa aérea iraní había recibido información de que un misil crucero había sido lanzado contra Irán en los últimos minutos. En consecuencia “confundió el avión con un misil y, tras no recibir respuesta, quizás porque las comunicaciones estaban siendo bloqueadas, decidió abrir fuego”, agregó.
 

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