Estados Unidos considera “inaceptable” entrada de militares en Asamblea Legislativa de El Salvador

El embajador de EE.UU., Ronald Johnson, y el presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Congreso de Estados Unidos, Eliot Engel, habían dado también su postura respecto a lo ocurrido el domingo 9 de febrero

El Gobierno de Estados Unidos calificó este martes como “inaceptable” la irrupción del Ejército junto al presidente Nayib Bukele en la Asamblea Legislativa, al asegurar que “viola la separación de poderes en las instituciones democráticas” del país centroamericano.

“La entrada de tropas en el legislativo de El Salvador fue inaceptable y viola la separación de poderes de la instituciones democráticas del país”, indicó a Efe un portavoz del Departamento de Estado, quien pidió mantener el anonimato.

“Hemos comunicado este mensaje al Gobierno salvadoreño”, informó el funcionario. La postura se suma a las mostradas el lunes por otros representantes del país del norte, entre el embajador de los Estados Unidos en El Salvador, Ronald Johnson, y el presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Congreso, Eliot Engel

Asimismo, subrayó el respaldo de EE.UU. “a la democracia, el Estado de derecho -incluida la separación de poderes- y el fortalecimiento de las instituciones democráticas en El Salvador”.

Por ello, el funcionario instó “a todas las partes a trabajar conjuntamente para encontrar una solución coherente con la Constitución de El Salvador mientras el país trata de acordar decisiones sobre cómo mejorar la seguridad e impulsar el crecimiento económico”.

La Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema (CSJ) informó el lunes por la tarde que admitió una demanda interpuesta por dos ciudadanos el pasado sábado contra la convocatoria girada por el Ejecutivo para que la Asamblea Legislativa sesionara de forma extraordinaria el domingo 9 de febrero, para autorizar el préstamo de $109 millones para la fase III del Plan Control Territorial.

La presión por el empréstito generó una crisis que se agudizó luego que, en un hecho sin precedentes y usando a soldados y policías con fusiles de asalto, el mandatario se tomara el Congreso. El acto fue condenado tanto dentro como afuera del país. Los diputados consideraron el hecho un “intento de golpe de Estado”.

El máximo tribunal ordenó al mandatario abstenerse de usar al Ejército en actividades que pongan en riesgo el sistema constitucional.

Las acciones del gobierno fueron motivo de diversos pronunciamientos, entre ellos el embajador estadounidense en El Salvador, Ronald Johnson.

No apruebo la presencia de la  Fuerza Armada en la Asamblea ayer y me sentí aliviado que esa tensa situación terminó sin violencia. Ahora reconozco los llamados a la paciencia y la prudencia. Me uno a todos los actores que están pidiendo un dialogo pacifico para avanzar”, escribió el diplomático en su cuenta de Twitter el lunes al mediodía.

Johnson también se pronunció por mantener la independencia entre órganos y dio un toque de atención al Ejército y la Policía.

“El Salvador solo mantendrá los avances positivos en seguridad e impulsar el crecimiento económico si todas las ramas del gobierno trabajan de manera independiente, respetan el estado de derecho, manteniendo el rol no político de  Fuerza Armada y PNC y promueven la estabilidad”agregó.

Las declaraciones del diplomático van en consonancia con las del Presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Congreso de los Estados Unidos, Eliot Engel, quien también mostró su rechazo al uso del Ejército para presionar a los diputados.

Por su parte, Kevin Casas, ex vicepresidente de Costa Rica y secretario general del Instituto Internacional para la Democracia y Asistencia Electoral, criticó la militarización de la Asamblea y consideró que esas prácticas de décadas pasadas en América Latina ya no deben tener espacio en las democracias.

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