Trump sanciona a compañía petrolera rusa Rosneft por ayudar a Nicolás Maduro

“El mensaje es claro no solo contra Rusia y Cuba. Cualquier entidad del mundo que apoye a Maduro puede ser sancionada por los Estados Unidos”

El gobierno de Donald Trump anunció el martes anticipadas sanciones contra una subsidiaria de Rosneft, la compañía petrolera más grande de Rusia, por ayudar al líder venezolano Nicolás Maduro a eludir las sanciones estadounidenses.

La administración congeló las propiedades en Estados Unidos de Rosfnet Trading SA y su director Didier Casimiro, a los que acusa de haber manejado más de la mitad del petróleo producido por el régimen de Maduro.

“Esta es una reacción al creciente y cada vez más importante papel de Rosneft en los asuntos de Venezuela”, dijo un alto funcionario de la administración en una llamada con periodistas el martes. Según el funcionario, Rosneft “ahora está comerciando más de la mitad del petróleo que sale de Venezuela y evadiendo activamente las sanciones, participando en artimañas, participar en el engaño“

El mes pasado, Rosfnet Trading facilitó el envío de dos millones de barriles de crudo venezolano a África.

Una funcionaria de alto rango dijo que el impacto de las sanciones iban más allá del bloqueo de propiedades en Estados Unidos sino que afectaban a quienes tuvieran negocios con Rosfnet Trading alrededor del mundo, los que se arriesgaban a ser sancionados. La funcionaria dijo que esperaba que el sector financiero también se abstuviera de tener contactos con esa compañía.

Otro funcionario dijo que aunque la acción del martes era “seria” tenía confianza en que los mercados se mantendrían estables.

“El mensaje es claro no solo contra Rusia y Cuba. Cualquier entidad del mundo que apoye a Maduro puede ser sancionada por los Estados Unidos”, aseguró un cuarto funcionario de alto rango. “Es muy simple, no realice transacciones con el régimen de Maduro”

Los funcionarios también pronosticaron más sanciones contra entidades que realizan negocios con el régimen de Maduro, a quien Estados Unidos no reconoce como el legítimo presidente de Venezuela.

La acción del martes “es una prueba del compromiso de la administración de restaurar la democracia en Venezuela”, dijo uno de los funcionarios de alto rango, quien recordó que el presidente Trump invitó a Juan Guaidó, reconocido como presidente interino de ese país, a su discurso del estado de la Unión.

Funcionarios de la Casa Blanca reconocieron a principios de este mes que las sanciones contra la empresa estatal rusa estaban “sobre la mesa”. Pero la decisión de proceder del presidente Donald Trump marca una escalada significativa en su campaña de presión contra Maduro y una rara confrontación con el presidente de Rusia, Vladimir Putin.

“Es esencialmente una sanción secundaria”, dijo Fernando Cutz, ex Director para América Latina en el Consejo de Seguridad Nacional durante la administración Trump y ahora en el Centro Wilson. “Esa es una acción enorme y consecuente: Rosneft es una gran empresa”.

La administración ha acusado a Rosneft de llevar tanqueros a los puertos venezolanos sin sus sistemas de rastreo, una violación del derecho internacional y de ayudar a PDVSA a violar las sanciones estadounidenses, lo que le ha permitido a Maduro vender indirectamente petróleo a China e India.

En los últimos meses, gran parte de la cooperación de Rosneft con PDVSA ha sido un secreto a voces: los medios venezolanos y rusos informaron en octubre que Rosneft incluso estaba en conversaciones para una adquisición total de PDVSA a cambio de un alivio de la deuda.

El control de Maduro sobre el poder en Venezuela ha llevado a casi 5 millones de personas, el 16 por ciento de su población, a huir del país, creando la mayor crisis humanitaria del mundo y la más grande en el hemisferio occidental. Maduro se ha mantenido en control del país en parte por el apoyo de Cuba y Rusia.

La relación de Trump con Rusia ha sido objeto de fascinación y especulación desde los primeros días de su campaña presidencial, cuando elogió el estilo de liderazgo de Putin y evitó obstinadamente las críticas al Kremlin. La campaña del presidente fue investigada por un abogado especial por preocupaciones de que hubiera coordinado con el gobierno ruso para interferir en las elecciones de 2016.

Desde entonces, Trump ha pedido mejores relaciones con Moscú y solo ha impuesto sanciones a regañadientes a las instituciones rusas en el transcurso de su presidencia. Incluso después de que el Congreso aprobó sanciones contra Rusia sobre su intromisión electoral en 2017, Trump se ha negado en gran medida a aplicarlas.

Ahora, con el gobierno procediendo con sanciones poco comunes a la compañía petrolera más grande de Rusia (la administración de Obama la sancionó antes por la crisis de Ucrania), la pregunta es si Trump se apegará a ellos.

“Incluso si el presidente dice, hagamos esto, ¿qué pasa si recibe una llamada de Putin pidiéndole que retroceda? ¿Qué hace?” Cutz, un ex asistente de Trump, preguntó. “Será como un angelito y un demonio en su hombro”.

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