Monseñor Silvio Báez llama a la compasión por los más necesitados y crear una sociedad justa y solidaria

Monseñor Silvio Báez se refirió a la compasión hacia los más pobres y a la construcción de una sociedad más justa y solidaria con los más “pobres y marginados”, a propósito de las epidemias y desastres naturales en el mundo.

“Separará a los unos de los otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos”, dijo Báez en referencia al pasaje bíblico en Mateo 25:32. El religioso expresó que quienes han sido compasivos y ayudan a los necesitados recibirán la “bendición de Dios'' y quienes han vivido de “espaldas al sufrimiento” serán invitados a apartarse definitivamente de Dios.

“Las puertas del Reino se abrirán para quienes han acogido la vida como un don y se han hecho un don para los demás”, dijo Báez en su homilía y agregó que “es el bien que hayamos hecho a nuestros semejantes, el tiempo que hayamos regalado, el pan que hayamos compartido, el dinero que hayamos donado a quienes pasan necesidad, la ayuda que hayamos ofrecido a los que sufren, a los pobres y olvidados”.

LEER MÁS: Padre Javier Pla: Comunidades pasaron de la pobreza a la miseria por huracán Iota

El líder religioso manifestó que a veces no basta dar una “limosna”, “donación”, es válido, pero aseguró que a la luz de la “palabra de Dios” la palabra “limosna” era algo más profundo “No bastan las acciones asistenciales, hay que construir un mundo más justo”, es decir que es necesario colaborar en crear estructuras sociales más justas, sanas y solidarias, “urgen cambios políticos que sanen las instituciones y democraticen la convivencia”. 

En medio de los fenómenos naturales que azotaron Centroamérica, el Obispo reiteró que compartir comida es un gesto hermoso, pero “urgió” a los gobiernos y empresas generar “suficientes fuentes de trabajo digno y diversificado para que no falte nunca el sustento a ninguna persona ni a ninguna familia. Dar un vaso de agua a quien tiene sed es algo muy noble, pero a nivel social hay que comprometerse por evitar la escasez del agua. Urgen políticas que cuiden de los recursos del planeta ante el impacto del cambio climático y aseguren el abastecimiento de agua potable para todos con un servicio de calidad que nunca debería ser privatizado”, dijo. 

Respecto a los exiliados, Monseñor Báez llamó a garantizar una “existencia digna y la posibilidad legal de rehacer su vida y la de sus familias en países extranjeros”.

“Hay que revestir de humanidad a los últimos de la sociedad, respetando su conciencia y sus derechos. Hay que revestir de dignidad a los más vulnerables, protegiéndolos de toda manipulación en el plano sexual, laboral y social. Hay que atender a los enfermos, cuidar con ternura de sus cuerpos dolientes e infundirles esperanza, como lo han hecho en modo admirable tantos profesionales de la salud en este tiempo de pandemia. Pero también hay que prevenir las enfermedades con políticas de prevención, asegurar un servicio social de sanidad pública digno para todos y muy pronto permitir el acceso gratuito a la vacuna del Covid 19 para todos los seres humanos", dijo Báez en su prédica desde St. Agatha Catholic Church en Miami, Estados Unidos.

Para Báez, la compasión también es para los encarcelados y principalmente para los reos políticos “Habría que invertir en mejorar las condiciones de vida en las prisiones, eliminar todo tipo de maltrato y respetar los procesos de justicia. Especial mención merecen los presos y presas políticas, existentes en algunos de nuestros países dominados por dictaduras criminales. Privar de la libertad a una persona por expresar sus ideas y manifestar sus opciones políticas, es ofender gravemente la santidad y la bondad de Dios que nos ha creado libres. Es un pecado horrendo. No nos cansemos de alzar nuestra voz y de luchar por estos hermanos que sufren una injusticia tan despreciable y para que desaparezca esta lacra social en nuestros países”, dijo.

LEER MÁS: Iglesia Católica, Coalición Nacional y autoconvocados de Carazo realizaron colecta de víveres

¿cómo es mi relación con los pobres?, ¿estoy haciendo algo por alguien que sufre?, ¿a qué personas puedo yo prestar ayuda?, preguntó Báez a la feligresía al concluir su homilía “La compasión, la solidaridad, la ayuda eficaz y la lucha por los últimos de la sociedad, no es sólo filantropía o compromiso social. Es experiencia de Dios”. 

Ayúdanos a romper la censura,
necesitamos tu apoyo para seguir informando

DONA AQUÍ