Monseñor Silvio Báez: María se alegra en el Dios que “dispersa a los soberbios”

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El obispo Auxiliar de Managua, Monseñor Silvio Báez, reflexionó sobre la Anunciación a María, con motivo que el pueblo católico en Nicaragua celebra la fiesta religiosa conocida como la "Gritería" en honor a la madre de Jesús.

Báez preguntó si "¿es posible alegrarse cuando vemos sufrir a tanta gente? ¿Podemos estar alegres sabiendo que hay tantas familias desgarradas por el dolor porque han perdido a seres queridos a causa de la represión o de la pandemia? ¿Podemos alegrarnos cuando tantos hombres y mujeres están injustamente encarcelados y otros tantos pasando dolorosos aprietos lejos de su patria?" y agregó que "la alegría que viene de Dios nos da una nueva capacidad para superar con fe los momentos más dolorosos y difíciles de la vida. La alegría que el Señor nos concede nos lleva a actuar con misericordia, sirviendo y cuidado a los demás".

Nicaragua vive momentos dolorosos como producto de la represión del régimen de Daniel Ortega quien se declara "cristiano, socialista y solidario" y la sancionada vicepresidenta Rosario Murillo a diario habla de Dios y a la vez lanza mensaje de odio a los opositores y amenazas como "con la paz no se juega". Además que se declaran "marianos".

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Monseñor Báez recordó que la madre de Jesús "María se alegra en el Dios que “dispersa a los soberbios” (Lc 1,51), el Dios que oculta su rostro a quienes humillan a los pobres y se divinizan con altanería. María se alegra en el Dios que “derriba del trono a los poderosos y levanta a los humillados” (Lc 1,52), el Dios que nos da fuerzas para construir sociedades justas y solidarias".

Indicó que "la alegría verdadera solo es posible en el corazón de quien tiene "hambre y sed de justicia".

"La alegría a la que el Señor nos invita a través de María no es una alegría ingenua ni un solapado gozo egoísta. No es la alegría de quien vive de espaldas a la realidad ignorando a los demás. Ni la alegría del cínico que ríe con las lágrimas de las víctimas. La alegría de la Virgen María es la alegría de una mujer creyente que ha conocido la fatiga de vivir, la noche oscura de la fe y el dolor de la cruz" reflexionó Báez.

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En Nicaragua las víctimas de represión del régimen Ortega Murillo continúan demandando verdad, justicia, reparación y no repetición de las violaciones a los derechos humanos.
 

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