El ejercicio periodístico en Nicaragua, una práctica de Derechos Humanos

La mayor satisfacción  para un periodista y un medio de comunicación independiente, es la confianza, el respeto y el cariño de parte de la población.

Gran parte de la sociedad nicaragüense, ya no cree en las instituciones del gobierno debido a que existe un entorno partidario y propagandista, razones por las cuales buscan justicia  en los medios de comunicación  independientes.

Para la periodista y defensora de Derechos humanos, Marisol Montenegro, su mayor satisfacción ha sido ser la voz de aquellos que no la tienen, a través de su ardua labor periodística desde hace más de 10 años.

“Lo mas impactante para mí ha sido ser voz de muchas personas que no han sido escuchadas, aunque eso me esté costando el exilio”, dijo Montenegro.

Montenegro narra que uno de los casos que más la conmovió y la impulsó a dar seguimiento fue la injusticia que vivió un padre de familia originario de Santa Teresa, Carazo cuando se le fue arrebatada su hija de 3 años de edad, luego que su madre falleciera de cáncer.

El ciudadano fue puesto tras las rejas acusado por el Ministerio de la Familia,  de secuestrar a su propia hija.

“Yo estaba trabajando en una radio local para ese entonces y me mandaron mensajes de texto y me denunciaron ese caso, de inmediato di seguimiento e informé a otros colegas, el caso tomó otro rumbo, empezamos a denunciar en los medios hasta que llegamos al juicio, fue algo donde personas ajenas al caso llegaron a las afueras de los juzgados de familia de Jinotepe pidiendo justicia”, añade la periodista.

                                    

Gracias a la denuncia que hicieron en los medios de comunicación en ese entonces se logró la entrega de la menor a una tía materna, ya que el papá se encontraba postrado en el hospital Regional Santiago de Jinotepe, enfermo de los riñones y además esposado al espaldar de la cama, con la angustia incierta del paradero de su hija.

“ A la niña la querían dar en adopción a unos extranjeros, pero gracias a la labor periodística que hicimos mi persona y otros  colegas se logró que esa injusticia no se  llegara a realizar, y la remuneración de ese logro fue la visita a la radio de la niña junto a su papá, llegó a darnos las gracias porque por nosotros estaba de regreso con su padre, una niña de 3 años dijo esas palabras al aire, para mí fue el mejor pago que pude haber recibido en toda mi vida”, casi al llanto culminó diciendo la periodista caraceña.

El periodismo independiente no debe ser censurado.

La mayor satisfacción  para un periodista y un medio de comunicación independiente, es la confianza, el respeto y el cariño de parte de la población, al convertirse en un punto de apoyo fundamental  informativo.

A pesar que en el artículo 68 de la Constitución política de Nicaragua se aclara que “Los medios de comunicación, dentro de su función social, deberán contribuir al desarrollo de la nación”, existe censura y  campaña de desprestigio de parte de simpatizantes del gobierno y toda su cúpula.

 Pese a los  atropellos gubernamentales  los  nicaragüenses han optado por depositar su confianza, seguimiento y apoyo en dichos medios, debido a la veracidad y respuestas inmediatas ante cualquier ayuda humanitaria.

 Existe una aceptación positiva de gran parte de la ciudadanía nicaragüense, quienes agradecen con su fidelidad.

La ayuda social de los medios de comunicación independientes.

Para Mercedes Rocha, maestra de profesión y payasita por causa social, el periodismo independiente no tiene límites ni fronteras, porque cuando de ayudar se trata todos se unen en una sola causa.

“Nosotros somos el Show de los Merolitos y estamos asociados al grupo social de payasitos sin fronteras, con el fin de ayudar a todos los niños de escasos recursos del país y de los niños con cáncer del hospital La Mascota, de manera personal lo hago porque nace en mí esas ganas de ayudar a mi prójimo y para mi los medios de comunicación independientes han sido de gran apoyo e impulso”, explicó Rocha.

Según Rocha no busca ayuda en los medios oficialistas porque ellos no apoyan las labores sociales independientes, ya que ellos promocionan sus propias actividades.

Asimismo opina la filóloga caraceña Letzira Sevilla, quién luchó y venció la batalla contra el Covid- 19.

“Si el periodismo independiente no hubiera cerrado filas en cada uno de sus medios de comunicación hoy yo no estuviera contando mi historia porque más bien sentía temor de represalias políticas por pensar diferente, yo estoy muy agradecida con cada uno de los periodistas que fueron mi voz en el momento que yo ya no tenía aliento, porque fue gracias a ellos y a sus publicaciones que logré salvar mi vida”, expresó Sevilla.

Letzira,  asegura que muchos periodistas y personas que vieron las publicaciones en los distintos medios de comunicación independientes se despojaron de su dinero y que gracias a esa ayuda económica logró salvar  también la vida de su mamá, quién se contagió del coronavirus al momento de cuidarla.

Uno de los trabajos más importantes y satisfactorios del periodismo es la labor social, y aunque muchas veces no se generen ingresos económicos, se logra la gratificación de la población.

Además se crea un periodismo colaborativo, de soluciones y de respuestas, siendo el ejercicio de la práctica periodística,  una labor de DDHH.

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