El asesinato de "Lala" es un crimen de odio hacia la joven transgénero amarrada y arrastrada por un caballo

El asesinato de la joven transgénero conocida como “Lala” ha sido considerado como un crimen de odio por parte de grupos feministas y de la comunidad LGBT+ en Nicaragua, con este atroz delito queda en evidencia la vulnerabilidad en la que se encuentra esta comunidad en el país, sostienen algunas activistas. El crimen que conmovió al país ocurrió el pasado 3 de marzo, en el municipio de Somotillo, Chinandega. A Lala la amarraron a un caballo y arrastraron y le estrellaron piedras en su cabeza, hasta en dos ocasiones para rematarla.
 
Victoria Obando, miembro de la Mesa Nacional LGBT+ repudió totalmente este crimen y espera que la nueva ley que el régimen de Daniel Ortega aprobó en la que se imponen la cadena perpetua por crímenes de odios sea impartida para los dos asesinos dela joven “Lala”.

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“Esperamos la aplicación de todo el peso de la ley y mas este por ser un acto de odio, es un crimen de odio en donde se aplicó tortura, esperamos que la nueva ley de cadena perpetua sea aplica en este caso para estos dos asesinos, aclaramos que en el uso del agravante por discriminación que es un delito tipificado en código procesal penal de Nicaragua” dijo Obando a 100% Noticias. 

Por su parte la especialista en temas de género María Teresa Blandón del movimiento feminista La Corriente, señala que “el atroz asesinato de Lala, una mujer trans, lo que nos habla del predominio de una idea, del prejuicio de un machismo que está enraizado en la sociedad y que, al no ser cuestionado, al no ser interpelado se mantiene vivo. Es decir, hay un discurso machista, homófobo, tránsfogo que desprecia todo lo que resulta femenino incluso” dijo Blandón.

A “Lala” la mataron al ser amarrada a un caballo que la arrastró provocando su muerte, en el municipio de Somotillo, departamento de Chinandega. La fiscalía de Chinandega acusó a Bernardo Arístides Pastrana Ochoa, de 29 años y a Jorge Luís Mondragón Acosta, de 25, por haber asesinado de manera atroz. 

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Victoria Obando manifiesta que se debe hacer un gran esfuerzo por la lucha de los derechos humanos, “pero sobre todo en la concientización y sensibilización de la mente humana en los nicaragüenses para poder respetarnos y poder ser tolerantes con las diversidades, no solo religiosas, ni de etnias culturales sino también sexuales y de identidad de género” agregó.

El Estado también es responsable

Según María Teresa Blandón el Estado de Nicaragua tiene responsabilidad en este atroz crimen, “aquí hay una responsabilidad del Estado, el Estado no ha hecho nada, nada para cambiar esas matrices culturales violenta discriminatorias. Sino al contrario el propio Estado es perpetrador y cómplice de estas formas de violencia” expresó Blandón a 100% Noticias.

                                                        

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De igual manera agregó que “mientras no cambiemos esos discurso, vamos a seguir teniendo hombres violentos que se sienten con el derecho de acosar a una mujer, de violar a una niña o a una mujer joven, incluso adulta y de asesinar brutalmente, porque esa ideología lo que promueve es intolerancia, es desprecio, es ninguneo a las mujeres, es falta de empatía con la realidad de las otras, y es un enorme nivel de crueldad y de deshumanización” dijo.

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