"Libro Blanco" recoge expulsión y represión estatal contra universitarios en Nicaragua

Este lunes se presentó el “Libro Blanco” el cual recoge testimonios de jóvenes que fueron expulsados de forma arbitraria por participar desde las universidades en las protestas sociales, en el contexto de la represión estatal en abril de 2018, mientras, otros estudiantes fueron presos políticos del régimen de Daniel Ortega. 

A María Alejandra Centeno, le faltaba un año para culminar sus estudios de la carrera de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua) pero la expulsaron por “falta grave”, aunque su único pecado fue participar en las protestas cívicas de 2018. 

“La expulsión fue un golpe muy duro para el movimiento estudiantil, para nosotros como individuos porque era un asunto moral, la comunidad universitaria tuvo que enfrentarse con la expulsión, truncaron nuestros sueños (...)hoy tengo una oportunidad maravillosa para continuar, pero quisiera que todos mis compañeros expulsados tuvieran la oportunidad de continuar con sus estudios (...) venís a otro país, tenemos que empezar de cero y tener esa sensación de acostarse sabiendo que tienes una tarea pendiente que no va a acabar hasta que vuelva a Nicaragua”, expresó Centeno en la presentación del Libro Blanco.

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La joven exiliada expresó que la autonomía universitaria es un tema pendiente, por eso pidió que sea incluido como un tema de interés nacional para que nunca más los estudiantes sean expulsados por pensar diferente. 

De igual forma, el líder universitario y preso político excarcelado, Levis Artola Rugama, quien cursaba la carrera de derecho coincidió con Centeno en que es un compromiso luchar por la autonomía universitaria.

“Sueños truncados, vidas destruidas, recordar el rostro agonizante ensangrentado de Gerall Vázquez (...)sería obviamente hablar de un atentado contra los intereses supremos de la nación, atentar contra ese semillero de jóvenes que son los que van a trabajar por una mejor Nicaragua (...) reafirmar nuestro compromiso de luchar por la autonomía universitaria verdadera donde tengamos espacio para organizarnos, para convivir, discutir que se promueva una mejor educación”, manifestó Rugama.

En la presentación participó Nahiroby Olivas Valdivia, quien cursaba el tercer año de la carrera de Derecho, en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN León) en 2018, “quería ser abogado, me hubiera gustado mucho ser docente universitario. Ahora ni siquiera sé cuándo voy a empezar a estudiar de nuevo”

Olivas expresó que el Libro Blanco servirá como “memoria histórica” y señaló que es un reflejo de la lucha de abril 2018 “Para mí es importante este libro nos brinda un espacio para poder resistir como nicaragüenses como personas, ciudadanos a toda esa violencia y a toda esa normalidad que quieren decretar en Nicaragua, creo que este libro es una colaboración a la memoria histórica, contiene el relato de 20 estudiantes pero son más de 140 estudiantes los que fueron expulsados de las universidades”, dijo.

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En la presentación también participaron la defensora de derechos humanos, la nicaragüense Bianca Jagger, la también nicaragüense, Rosalía Miller, presidenta de la organización Conexión Nica-USA y el ex Secretario Ejecutivo de la CIDH, Pablo Abrao.

Bianca Jagger, Fundadora y Presidenta de la Fundación de Derechos Humanos Bianca Jagger, señaló que el régimen de Daniel Ortega cometió una violación profunda a los derechos humanos y responsabilizó a las autoridades universitarias de “ignorar” las demandas estudiantiles y permitir que fueran desalojados a punta de bala.

“De acuerdo a los testimonios de 21 estudiantes y a la luz de lo establecido en las leyes y normas internas las autoridades de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua), Universidad Nacional Agraria (UNA), Universidad Nacional Ingeniería (UNI), nunca defendieron el derecho de los estudiantes, docentes, trabajadores administrativos, tampoco la autonomía universitaria ha asido una violación profunda de los derechos fundamentales de los estudiantes. Las autoridades universitarias ignoraron las demandas y permitieron que fuerzas policiales, parapoliciales hicieran un desalojo a punta de arma de fuego, de manera que si una universidad pierde su autonomía, se degrada, se termina, no está cumpliendo la misión que la sociedad demanda”, expresó Jagger.

Mientras tanto, el ex Secretario Ejecutivo de la CIDH, Pablo Abrao, indicó que la justicia para las víctimas es un tema complejo porque en Nicaragua se cometieron crímenes de lesa humanidad por parte de los aparatos estatales.

“El horizonte de justicia en Nicaragua es un horizonte complejo, a todos aquellos países que pasan por regímenes autoritarios y que requiere la implementación de medidas para un proceso de transición democrática (...) la práctica de violación masiva y sistemática se caracteriza por crímenes de lesa humanidad que son los más atroces, los más graves problemas porque el gobierno cometió contra su propio pueblo (...) hay una deuda pendiente con los jóvenes, reparación, pero asimismo darles el protagonismo. En este proceso el libro es una representación de una parte de esta reparación”, dijo Abrao.

El Libro Blanco; recoge las evidencias de un Estado totalitario: Violaciones de los derechos humanos en Universidades Públicas de Nicaragua. Muchos estudiantes fueron incluidos en lo que se califica como “listas negras” y otros incluso sufrieron cárcel por su participación en las protestas sociales. Las formas de expulsión de estudiantes de universidades públicas, por haber participado en las protestas es variada e incluye alumnos de las sedes regionales multidisciplinarias de la UNAN Managua en el interior del país.

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El estallido social desencadenado en abril de 2018, que tuvo su origen en las universidades de Nicaragua y después al resto de la sociedad civil, trajo consigo la represión de parte del régimen en contra de estudiantes, personal docente y administrativo de las universidades públicas.

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