Aracelly Aguirre, una nicaragüense que empezó sus estudios de cero para superarse en Costa Rica

Hace 13 años, la nicaragüense Aracelly Aguirre dejó su patria y se fue a Costa Rica en busca de oportunidades, ahí conoció a su cónyuge, formó una familia y decidió volver a estudiar, sueña con sacar una carrera universitaria para darle un mejor futuro a su familia.

“Salí de mi país con la idea de encontrar trabajo, porque en Nicaragua no hay cómo subsistir. Vengo de una familia de seis hermanos y ante la necesidad, tuve que buscar un camino”, dijo Agurrie a La Teja.

En Costa Rica, Aracelly conoció a su pareja, Warner Gracia Sánchez, con quien procreó tres hijos: Zuriel David, de 16 años; Diala Isabel, de 12, y Baden Gerardo, de cuatro. Viven en Colorado de Guanacaste.

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En el reportaje, Aguirre cuenta que se dedica a las tareas del hogar y a veces realiza manualidades como bisutería, pero en realidad depende del trabajo de su esposo que se gana la vida en un quebrador de piedra.

Ver a sus hijos luchar por salir adelante para graduarse y ser profesionales, provocó que Aguirre retomará sus sueños, estudiar para darle un mejor futuro a sus hijos.

“Sin estudio cuesta mucho tener un buen trabajo, por eso hace unos años tomé la decisión de volver a estudiar, pienso que eso podría abrirme puertas en el futuro y así ayudaría mucho a mi familia” expresó 

En Nicaragua, Aguirre llegó hasta el cuarto año de colegio y quería continuar con la secundaria, pero se le complicó conseguir las certificaciones, por lo que decidió empezar de cero.

“Terminé de sacar la primaria a distancia, empecé hace unos cuatro años. En casa, con la ayuda de mis hijos, iba leyendo los libros y así presenté y gané los exámenes de las cuatro materias básicas, el último fue matemáticas”, narró a La Teja

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Aguirre cuenta que ya inició la secundaria, sueña con una carrera universitaria, “me gustaría estudiar enseñanza del inglés. Mi sueño es que también mis hijos estudien para que consigan un buen trabajo y no pasen las necesidades que yo pasé”.

En el camino, la nicaragüense ha sorteado las críticas y comentarios negativos “uno debe pensar en uno y en sus seres queridos, no en lo que piensan los demás, porque solo uno sabe las necesidades y metas que tiene”.

A sus 38 años, la compatriota está decidida a cumplir la meta que se propuso cuando llegó a Costa Rica “superarme”, aseguró.

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