Obispo Álvarez dice que a los poderosos no les gusta que Iglesia hable de la "verdadera política”, quieren pueblos sometidos

Monseñor Rolando Álvarez, Obispo de la Diócesis de Matagalpa y Estelí, reflexionó este miércoles en la definición de la verdadera política, tema que el gobierno de Ortega y Murillo no quiere que los líderes de la Iglesia Católica, aborden en sus homilías dirigidas a la feligresía.

En su reflexión, Monseñor Álvarez, refirió que el término política lo coloca, inmediatamente, en lo que el Papa Francisco llama una sana política, que no está sometida a los poderes ni ideológicos ni económicos, sino que tenga su fin a la persona humana, a llevar la dignidad humana al centro.

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Álvarez afirmó que a algunos falsos políticos, les interesa que el pueblo sea indiferente, que sea escéptico a la política, porque a algunos les interesa que el pueblo no se interese por la política, para hacer de la política lo que ellos quieren, para que el pueblo no los conozca, para no despertar la conciencia social y ellos seguir haciendo pista, como decimos en el buen nicaragüense, su charanga.

                                                     

“A los poderosos no le gusta que la Iglesia hable de la auténtica política, por eso les interesa que los pueblos sean indiferentes escépticos. para hacer ellos su charanga, para seguir ellos sometiendo a los pueblos, al pueblo”, dijo Álvarez.

Agregó que hacer política, en el sentido ético, es tener en el centro las personas, colocar en el centro de la política la dignidad de la persona. En realidad es volver al origen de la política, entonces se promueve un desarrollo humano integral y sostenible. entonces no se trata a los pueblos como masa y además amorfa.

“Cuándo es la persona y la dignidad de ella la que está en el centro de esta sana política? No se trata los pueblos como pieza social, económica o ideológica. No se trata a los pueblos como gradas de escaleras para acceder a las ambiciones del poder. No se utiliza al pueblo, no se le da al pueblo las migajas de la mesa que caen del rico epulón”, expresó Monseñor Álvarez.

El líder religioso agregó que un mal político o politiquero le quiere dar al pueblo pan y circo, quiere engañar al pueblo con golosinas, con baratijas. Explicó que el pueblo tiene, por ser pueblo en sí mismo, su propia personería jurídica, que realmente es el soberano. El pueblo vive en libertad y la ley está el servicio de él y no él al servicio de la ley.

“Entonces el verdadero político es el que está inserto en la comunidad, el verdadero político es el que no deja a un lado la comunidad, que escucha la comunidad, que dejó de vivir en otro mundo, un mundo surrealista, en otro mundo paralelo, en un mundo que no se encarna en la realidad de la comunidad y desde la realidad de la comunidad, va a trabajar por la comunidad, por el progreso, en acción de ella”, dijo el religioso.

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Añadió que el verdadero político debe dejarse enseñar por el pueblo, por eso es un hombre de comunidad social, como insiste el Papa Francisco para un político auténtico, un político tiene una entidad comunitaria; esto claramente se opone al político electorero que ve oportunidad y el momento para acercarse al pueblo, aparentando estar con el pueblo.

“Cuál es el político electorero? El que vive de la política, el politiquero, el que no pone a la persona en el centro de la política, identificado por la política, el que para quien la política ha sido su pacto y acuerdo debajo de la mesa, a espaldas del pueblo, con tráfico de influencias, coima, chantajes, etcétera. El verdadero político está dispuesto a rescatar de la política como vocación de servicio”, dijo el religioso.

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