Báez: “un modo de cuidado urgente de la democracia es no acostumbrarnos a la crueldad, a la opresión y a la injusticia”

Aunque todo parezca incierto, este año podría ser un paso importante en el cuido de nuestra sociedad, si tendemos puentes para dialogar con respeto y sacrificamos intereses egoístas

Monseñor Silvio Báez en su homilía de este inicio de años 2022 hizo referencia a que un modo de cuidado urgente de la democracia es no acostumbrarse a la crueldad, ni a la opresión mucho menos a la injusticia y que se debe erradicar de la sociedad la ambición de poder, la corrupción y la división.

“Un modo de cuidado urgente de la democracia es no acostumbrarnos a la crueldad, a la opresión y a la injusticia. Un modo de cuidado permanente es comprometernos a erradicar de nuestras sociedades la enfermiza ambición de poder, el vicio de la corrupción y el cáncer de la división. “Necesitamos personas que sean capaces de tejer hilos de comunión, que contrarresten los alambres espinados de las divisiones, que son demasiados” (Francisco, Homilía 1/1/22).  Aunque todo parezca incierto, este año podría ser un paso importante en el cuido de nuestra sociedad, si tendemos puentes para dialogar con respeto y sacrificamos intereses egoístas para construir relaciones más solidarias. El nombre del cuidado social es solidaridad y su fruto es la justicia y la paz” destacó el religioso en su homilía.

Lea Más: 100% Noticias con casi 14 millones de sesiones en su sitio web durante el 2021

De igual manera manifestó que a nivel social, aun cuando en muchos de nuestros países la institucionalidad y la democracia parecen estar a punto de morir, no se debe de renunciar a cuidar las instituciones y señala que “este año será mejor si nos seguimos cuidando y cuidamos de los demás como la Virgen cuidó de Jesús, conservando y meditando todo en su corazón” (cf. Lc 2,19)" 

                                                              

Agregó "Hay que iniciar el nuevo año desde el corazón. Este fue el secreto de la madre de Dios: no vivía nada en soledad, todo lo vivía en su interioridad delante de Dios. Este es el secreto para no ser víctimas del miedo ni de la amargura. Este es el camino para no ser indiferentes ignorando la realidad y para no vivir llenos de amargura luchando para olvidar"

Ayúdanos a romper la censura,
necesitamos tu apoyo para seguir informando

DONA AQUÍ