Álvarez: "Nicaragua pidamos a Jesús no nos deje en el desierto, que podamos vencer el mal"

El obispo de la diócesis de Matagalpa hace una similitud de las tentaciones que pasó Jesús en el desierto, las que podrían ser una síntesis de las tentaciones humanas.

Monseñor Rolando Álvarez en su homilía de este domingo instó a los nicaragüenses pedirle a Jesús poder vencer el mal y que no los deje en el desierto, además explicó que las tres grandes tentaciones humanas son los bienes, poder y el placer.

“Jesús ha entrado en el drama humano, en la pobreza humana, desciende a los peligros que acechan al hombre y por eso va al desierto. Nicaragua pidámosle a Jesús que no nos deje en el desierto y que no nos dejemos vencer por el demonio. Antes bien, vencer el mal, con la fuerza indestructible del bien” dijo el religioso en su mensaje de este domingo desde la catedral de Matagalpa.

Recuerde Leer: Iglesia católica nicaragüense choca de nuevo con Gobierno sobre guerra en Ucrania

Asimismo, aseguró que en este mundo camina el tentador que conoce de las codicias y ambiciones del orgullo y de la vanidad.

                                                     

“Podríamos decir que las tres tentaciones a Jesús en el desierto son como una síntesis de las tres grandes tentaciones a la humanidad. Cuando el tentador propone transformar las piedras en pan es pensar que los bienes materiales pueden llenar el corazón del hombre, tener bienes materiales a cualquier costo, a cualquier precio aún al costo o al precio de la propia conciencia, de la propia dignidad. Llega a ser una necesidad, un vicio adictivo para el que no tiene límites de almacenar en sus graneros. El tener se vuelve una droga sin la cual no puede vivir por lo que cada quien podría ponerse su propio precio” señaló Álvarez.

También monseñor agregó que la fidelidad y la lealtad a los principios jamás traicionados es lo más importante.

Recuerde Leer: "Esto no es humano", dice de Ucrania cardenal que vivió la guerra en Nicaragua

“Cabe entonces la pregunta ¿por cuánto te has vendido? ¿por cuánto has vendido a tu hermano?, el pan es importante, la libertad es más importante pero lo más importante de todo es la fidelidad constante y la lealtad a los principios jamás traicionados. Cuando no se respeta esta jerarquía de los bienes, sino que se invierte ya no hay justicia, ya no hay preocupación por el hombre que sufre, sino que se crea desajuste y destrucción, caos y anarquía. Se entra en el reino de la arbitrariedad.

Ayúdanos a romper la censura,
necesitamos tu apoyo para seguir informando

DONA AQUÍ