Noticias NicaraguaNacionalesMonseñor Álvarez desde su encierro arbitrario llama a Nicaragua a mantenerse unida y no perder la esperanza

Monseñor Álvarez desde su encierro arbitrario llama a Nicaragua a mantenerse unida y no perder la esperanza

“A la Virgen Santísima nos confiamos los 6 sacerdotes y los 6 fieles laicos que se encuentran con nosotros retenidos en nuestra Curia Episcopal” dijo el Obispo de Matagalpa Rolando Álvarez durante la misa oficiada desde su encierro
Obispo Rolando Álvarez ofició misa desde su encierro.
Monseñor Rolando Álvarez, obispo de Matagalpa.
Captura de pantalla

Monseñor Rolando Álvarez, obispo de la Diócesis de Matagalpa, que se encuentra retenido en la Curia Episcopal por la policía subordinada al dictador Daniel Ortega, ofició una eucaristía desde la su encierro arbitrario y declaró que junto a 11 religiosos más, entre sacerdotes y laicos que lo acompañan, se han encomendado a la Virgen Santísima y están dispuestos al sacrificio, cargando “con esta cruz” y renunciar a ellos mismos en nombre del “pueblo fiel de Dios”. 

Monseñor Álvarez se encuentra en una especie de “curia por cárcel”, cercado por un numeroso dispositivo policial desde la noche del pasado miércoles. No lo han dejado salir ni a celebrar la misa en la Catedral matagalpina. Ante tal asedio y privación arbitraria de su derecho a la libre movilización y a ejercer su sacerdocio en plena libertad, el obispo dijo durante la predica que “A la Virgen Santísima nos confiamos los 6 sacerdotes y los 6 fieles laicos que se encuentran con nosotros retenidos en nuestra Curia Episcopal de Matagalpa”.

Aprovechó la ocasión para denunciar que siempre, la vía de circulación frente a la Curia se encuentra “cerrada y bloqueada por la Policía Nacional”, al igual que la puerta principal y el garaje de salida que están “bloqueadas por los antimotines”.

“Sin embargo, aún en esta situación, nosotros mantenemos nuestra alegría, nuestra fuerza y nuestra paz interior y seguimos manifestándole al mundo que gracias al Espíritu Santo, como hombres y mujeres con capacidad de diálogo, de concordia, de entendimiento, de reconciliación, de amistad, de fraternidad, de libertad, de paz. Somos Iglesia que cree en la esperanza, en el amor y en la fortaleza que nos da Dios”, predicó el obispo.

En ese sentido, el religioso llamó una vez más a la población nicaragüense a mantener viva la esperanza. “A mantenerse fuerte en el amor y a vivir en la libertad de los hijos de Dios, sabiendo que el Señor cumplirá su palabra, cuando ha afirmado el profeta Nahum: ‘El Señor restaurará la viña de Jacob. El Señor restaurará a Nicaragua '' '.

Dispuestos al sacrificio

Por primera vez, en los dos días de encierro obligado, el líder religioso da detalles del número de personas que se encuentran con él dentro del edificio episcopal. Se trata de 6 sacerdotes incluyéndolo a él y seis “fieles laicos”, y aseguró que todos están dispuestos a sacrificarse cargando la cruz, en alusión a las dificultades que saben que van a pasar durante el cerco policial.

“Nosotros los 12 que nos encontramos reunidos, en el nombre del Señor, en esta Capilla de la Misericordia, en la eucaristía y retenidos por las fuerzas policiales, estamos queriendo, desde nuestras pobres y limitadas fuerzas,  cargar con esta cruz, renunciar a nosotros mismos”, enunció el obispo Álvarez.

Destacó además que como parte de ese sacrificio que están dispuestos a llevar, no están pensando en ellos mismos ni están tratando de salvaguardar sus propias vidas sino que piensan en el pueblo de Nicaragua y en Dios.

“Pensamos en ustedes, en el pueblo fiel de Dios. Pensamos en el pueblo nicaragüense. No estamos pensando en nosotros mismos gracias al Señor. Nuestra mirada no es autorreferencial. No nos estamos mirando a nosotros mismos, queriendo salvaguardarnos o salvaguardar nuestras vidas, estamos en las manos de Dios. Los 12 que estamos aquí estamos conscientes, que únicamente estamos en sus manos, en las manos del Señor que es todopoderoso y que es el que siempre vence y nuestra mirada está puesta en el pueblo de Nicaragua”, dijo el líder católico.

Asimismo refirió que ha estado ayunando por la Iglesia, por todos los sacerdotes de Nicaragua y “por nuestra amada patria, para que el Señor nos ayude a todos a buscar juntos, sin exclusión, caminos de encuentro y entendimiento, donde podamos sentarnos a la mesa y el lugar principal de ella lo ocupen los pobres, los campesinos, los obreros, los desposeídos, los sencillos, viéndonos como hermanos, hijos de un mismo Dios y de un mismo padre”.

Oran por sus perseguidores

Monseñor Álvarez, que también es administrador apostólico de la Diócesis de Estelí, dijo que también están orando por los que los mantienen retenidos. 

“Seguimos pidiéndole al Señor que les bendiga sus vidas, sus matrimonios, sus familias, sus trabajos, que el señor les bendiga sus alimentos, que el señor les bendiga sus pasos. Que el señor derrame su bendición sobre ellos”, señaló. 

De igual manera, el religioso aprovechó la homilía para agradecer a todos los hermanos y hermanas que desde ayer han estado pendientes de ellos y les pidió que sigan haciéndolo porque ellos están pendientes de todos.

También agradeció a los medios de comunicación nacionales e internacionales “que se han preocupado por nosotros, siganlo estando también”. 

La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha mantenido una actitud represiva contra la institución religiosa desde el 2018, cuando acusó a la jerarquía católica de haber sido parte de lo que el régimen llama “intento de golpe de Estado”. Desde entonces los ataques verbales y materiales han sido una constante. Un obispo y al menos dos sacerdotes están en el exilio obligados por las amenazas en su contra. Dos sacerdotes más están en la cárcel bajo acusaciones dudosas y otros tantos están bajo constante asedio policial y paramilitar.

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