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Sacerdote nicaragüense Erick Díaz se exilia ante inminente captura por parte de la policía

El sacerdote católico Erick Díaz, párroco de El Tuma logró escapar hacia el exilio solo horas antes de que la Policía lo capturara, gracias a un “buen Nicodemo” que logró alertarlo de su arresto
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Sacerdote Erick Diaz, exiliado.
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El  sacerdote Erick Díaz, titular de la Parroquia San José Obrero, en el poblado El Tuma, del municipio El Tuma-La Dalia, Matagalpa logró escapar de ser capturado por la Policía sandinista y se fue al exilio gracias a que un buen "Nicodemos" logró ponerlo en aviso momentos antes de que las tropas policiales llegaran a detenerlo, según cuenta el religioso a través de su cuenta de Facebook.

El párroco nicaragüense, víctima de la persecución religiosa que ha desatado la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, principalmente contra la Iglesia Católica, confirma en su mensaje de este sábado a través de la red social, que se marchó al exilio desde el 23 de agosto "con el dolor que llevamos en el corazón,  todos los que nos ha tocado dejar nuestra patria para salvaguardar nuestra vida y nuestra libertad".

Coincidiendo con las celebraciones dedicadas a "Nuestra Señora de la Merced", el sacerdote Díaz hace del conocimiento a "quienes han estado preguntando por mí, que tuve que exiliarme. No ha sido fácil esta decisión, pero por encima de todo está la vida y los derechos inherentes a cada ser humano que han sido irrespetados".

El religioso denuncia que ha sido víctima de la persecución emprendida por el régimen de Nicaragua por el "único delito" de estar "del lado de la verdad, del lado del sufrido pueblo, de la defensa de los derechos de cada ciudadano".

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Señala que la Iglesia en su quehacer pastoral nunca ha estado defendiendo ideas, porque no es su cometido. "Un sacerdote nunca ha deseado (ni deseará) ser alcalde, concejal o diputado. Un obispo nunca ha deseado ser presidente, u otro servicio público,  ya que somos pastores y es el mejor regalo que Dios en Jesucristo nos ha dado, ser ministros y embajadores de las cosas del cielo en la tierra",.

reafirma que como pastores católicos defienden "la dignidad humana, sea de donde sea" porque ese es su deber: "alzar la voz por el pisoteado, por el marginado, por el indefenso".

Escapó de inminente captura

El padre Erick relata en su mensaje que el régimen ya le había prohibido asistir a la misa del congreso Mariano en Matagalpa el 14 de agosto. "Pasé encerrado por la policía en la parroquia", denuncia.

Agrega que  tenía una misa el viernes 19 de agosto en una comunidad y por seguridad decidió no ir, sin embargo, hasta esa parroquia rural llegó la policía en una patrulla. El sábado 20 logró salir del templo bajo su cargo, pero unos agentes policiales que cercaban la entrada a la parroquia, "me lanzaron improperios y tomaron muchas fotografías al vehículo en que me trasladaba".

El acoso policial contra él continuó el domingo 21 cuando la misa dominical estuvo asediada por "agentes de civil", que fotografiaron y tomaron videos dentro de la iglesia. "Y el martes 23 (de agosto) se me comunicó, por un buen nicodemo -que por seguridad no puedo revelar-, que debía escapar porque ese día iban por este servidor", denuncia el sacerdote.  

"Lo que hoy Nicaragua sufre no tiene precedente semejante, es un dolor muy grande para todos. Sin embargo, aunque todo parezca perdido, no lo es. San Juan Pablo II en una ocasión nos dijo: 'Jesús en la cruz parecía impotente', parecía que hasta ahí llegaba todo. Sabemos que ese no fue el final. Había algo mejor y que es la esperanza del cristiano, la resurrección. Hoy Nicaragua está sumida en el dolor, en el miedo, en el terror. Pero de todo ello se construye un nuevo porvenir", señala con optimismo el religioso desde su exilio.

Recordó además que Monseñor José Antonio Canales, obispo de Danlí, Honduras al referirse al quehacer de la Iglesia Católico ha dicho que  "ser cristiano y ver que a tu hermano lo están pisoteando, mancillando y hacerme de la vista gorda, para no meterme en problemas, significa cuestionarse sobre qué cristianismo practico". y agrega que "Jesús mismo lo enseñó: El verdadero prójimo es aquel que ve el dolor, la herida de su cercano y lo ayuda, haciendo referencia al buen samaritano".

El párroco de El Tuma, ahora desde su forzado exilio dio las gracias "de corazón" a los católicos  "hombres y mujeres de Dios que están muy cerca de cada pastor".

Tras la escalada represiva emprendida por la dictadura Ortega-Murillo, seis sacerdotes están encarcelados en las celdas de El Chipote, el Obispo de Matagalpa, Monseñor Rolando Álvarez está privado de libertad en arresto domiciliario, además más de 10 sacerdotes y el obispo auxiliar de Managua Monseñor Silvio José Báez se han ido al exilio para ponerse a salvo de la persecución de la dictadura.

Además, el régimen ha cerrado medios de comunicación de la Iglesia, expulsó a las monjas de la Orden de la Caridad, ha prohibido procesiones religiosas y cerrado organizaciones de beneficencia.

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