EMPRESARIAS INFLUYEN EN DESTINOS DE OTRAS MUJERES

Una nueva generación de mujeres empresarias incide de manera notoria en el aporte económico y social al desarrollo del país que ya está haciendo historia en Nicaragua. “El empoderamiento económico no solo significa que las mujeres tengan trabajo, propiedades y negocios, sino que implica también tener el control real de estos recursos y la capacidad de influenciar nuestros destinos”, expresó Lucy Valenti, presidenta de la Red de Empresarias de Nicaragua, REN, durante la realización del foro en saludo al Día Internacional de la Mujer. Un ejemplo de esta alta capacidad y destreza que poseen las mujeres para estar al frente de empresas y negocios lo refleja Xiomara Díaz, una joven empresaria, dueña de un exitoso negocio ubicado en Granada, conocido como The Garden Café. Hace tres días Xiomara recibió un reconocimiento de parte de las organizaciones Voces Vitales y la REN, por ser una joven empresaria líder que se involucra de lleno en los planes de las agrupaciones de mujeres y por dedicar sus esfuerzos al crecimiento de otras mujeres dueñas de negocios. “Ha sido un proceso, genial pero bastante duro y por eso es clave unirse a estas asociaciones y a estas plataformas, para obtener capacitación y ser parte de estas redes y sobre todo poder replicar los conocimientos con otras mujeres que trabajan en otros rubros”, considera la joven empresaria. Xiomara considera que las ventajas de estar agremiada es que las mujeres tienen acceso a capacitación técnica para aprender sobre finanzas y mercadeo, pero lo más importante dice ser el apoyo emocional que brinda el hecho de estar rodeada de mujeres líderes, que siempre están dispuestas a ayudarse mutuamente. “Mi mensaje a otras jóvenes que desean tener un negocio propio es que no tengan miedo, atrévanse, no hay que tener miedo de brillar ni de ser excelentes y les aconsejo que se unan a estas redes de mujeres”, recomendó Xiomara. La propietaria de The Garden Café opina que “Nicaragua es un país de oportunidades porque es una nación joven y en términos de la industria turística queda mucho por hacer y hay muchas áreas que aún no existen pero que nosotras las podemos desarrollar”, indicó. RELEVO GENERACIONAL Otro ejemplo de ese salto cualitativo que han dado las mujeres jóvenes al frente de medianas empresas lo brinda Stephanie Mairena, miembro de la Junta directiva de Industrias Aurami, ubicada en Estelí, y que además se desempeña como gerente de Mercadeo de esta empresa dedicada a elaborar una gran variedad de pan. “Este es un negocio familiar iniciado por mis abuelos hace 50 años. Antes yo solo me limitaba a comerme los picos calientes, pero ahora me involucro en todo lo relacionado a la imagen y mercadeo del producto”, comenta Stephanie, quien también destaca la importancia de estar agremiada y ser parte de las agrupaciones de mujeres empresarias. “La equidad de género no solo es un asunto de justicia, sino un asunto de eficiencia económica y eso es lo que queremos que entiendan la mayoría de los hombres empresarios de este país”, consideró Valenti. LAS PYMES En Nicaragua, las pequeñas y medianas empresas desempeñan un papel significativo en la economía de país, representan el 40% del Producto Interno Bruto y entre un 70% y 80% del empleo. María del Socorro Herrera, catedrática y coordinadora de Facultad de Ciencias Administrativas y Económicas de la Universidad Americana, UAM, considera que la visión empresarial debe cultivarse desde el campo de la educación. “Es un proceso que pasa por el empoderamiento (…) La educación es básica, no podríamos avanzar nada sin educación porque los espacios que se han ganado hay que mantenerlos de alguna forma, porque si nos descuidamos un poquito perdemos el espacio ganado, es la educación la que tiene que hacer cambios”, puntualizó Herrera. En el índice del entorno empresarial para emprendedoras 2013, sin embargo, el país aparece en el puesto número 15 de 20 países por su ambiente general para mujeres emprendedoras, que deben enfrentar el escaso acceso a financiamiento y distintos obstáculos cuando son las administradoras del negocio. La publicación financiada y desarrollada en colaboración directa con el Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin), miembro del grupo del Banco Interamericano de Desarrollo, BID, destaca que las altas tasas impositivas en las instituciones financieras limitan el desarrollo de sus negocios. El acceso de las nicaragüenses a redes de negocios ha mejorado y se han creado nuevas redes para mujeres empresarias, incluso en zonas rurales. En América Latina y el Caribe, más que casi en cualquier otra parte del mundo, las mujeres están emprendiendo negocios porque están detectando oportunidades y sus países tienen mucho qué ganar. END