PSIQUIATRA DESCARTA DEMENCIA EN CASO DE TRIPLE ASESINATO

Tres días antes del crimen Nahum Bravo Tórrez ajustó el plan para deshacerse de su padre, su hermana paterna y su madrastra. Antes había estudiado sus movimientos y afinó la ejecución en el tiempo justo para que ninguna de las víctimas se salvaran del fatal destino que él junto a su amigo Jairo Josué Ugarte Centeno cuadraron el 23 de marzo pasado, habiendo acordado un pago de C$100,000. La planificación del triple asesinato de sus parientes involucrando a terceros demuestra que Bravo no es un enfermo mental, afirma el médico psiquiatra Manuel Madriz, quien considera que la demencia de la que supuestamente padece Bravo solo se trata de un acto de simulación. Que el joven de 24 años padece trastorno mental es lo que pretende demostrar su abogado defensor, Noel Vallejos, en su intento de librarlo de la pena máxima de 30 años de prisión, según expuso en la audiencia preliminar este lunes. “Las personas con problemas psiquiátricos actúan solas y no planifican ni involucran en sus actos a otras personas”, explicó el especialista al referirse al comportamiento mostrado por Bravo en la ejecución del triple asesinato. Madriz considera que Bravo no es un enfermo mental porque el aparente móvil del crimen es económico. El hecho que Bravo haya “veraneado” durante la Semana Santa en una piscina que puso sobre la improvisada sepultura donde ocultó durante dos semanas los tres cadáveres, solo demuestra sadismo de su parte, según el especialista en salud mental. Bravo, presunto autor intelectual y material del asesinato  de su padre, Santos Bravo Gómez; su hermana paterna Leticia Bravo; y su madrastra, Rosibel Murillo, fue remitido por el juez Julio César Arias al Instituto de Medicina Legal (IML) para que lo examine el forense psiquiatra a petición del abogado defensor quien alega que su cliente es enfermo mental. Ocultó verdad Los familiares de Orquídea Orozco Sandoval (pareja de Nahum Bravo),  Erick Blandón Largaespada y Ariel Angulo Jarquín, señalados como encubridores del triple asesinato acusan a Bravo de ser el culpable de su tragedia. María Elena Jarquín, madre de Angulo Jarquín, contratado para rellenar con arena la fosa donde estaban ocultos los cadáveres, reveló que su hijo al llegar a la casa del barrio Los Ángeles -escenario del crimen- le preguntó a Bravo por qué se sentía hedor en la vivienda. “Mi hijo (Ariel Angulo Jarquín) me contó que cuando él preguntó a Nahum (Bravo) por el mal olor que salía de la fosa él le respondió que había enterrado a un perro y que le urgía que rellenara pronto el hoyo porque la Alcaldía lo podía multar”, relató. Simuló llamada Por su parte, María Elena Gutiérrez, tía de Erik Blandón, manifestó que su sobrino le reveló que cuando la Policía llegó en busca de las víctimas la noche del pasado 8 de abril, Bravo simuló ante los agentes policiales diciéndoles  que hablaba con su papá a sabiendas que ya estaba muerto. En tanto, Katty Sandoval, atribulada por la situación que vive su hija Orquídea Orozco, entre sollozos dijo que ella le contó que Bravo le dijo la verdad hasta que los perseguía la Policía sobre la carretera Vieja Managua- León, a la altura del kilómetro 25, en la comunidad Los Cedros. A diferencia de los familiares de los tres acusados en calidad de encubridores, los parientes de Bravo y Ugarte Centeno evitaron cualquier contacto con los periodistas antes y después de visitarlos en la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ) e incluso negaron ser sus parientes. Fuente. END

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