65 ZONAS VULNERABLES ANTE LAS LLUVIAS EXISTEN EN LA CAPITAL

El sistema pluvial del viejo casco de Managua está obsoleto y no tiene capacidad para recibir el volumen de agua que drena de la Cuenca Sur hacia las costas del Lago Xolotlán durante las lluvias. Es la explicación que da la municipalidad al informar que esa debilidad de la ciudad es atendida con obras aún en ejecución. El señalamiento fue realizado por el secretario general de la Alcaldía de Managua, Fidel Moreno, quien en su informe de planes ante el invierno, dijo que en la capital persisten 65 puntos críticos, clasificados en cinco categorías, incluidas dos categorías “A”, consideradas de alto riesgo para la vida de las personas. Según Moreno, la vulnerabilidad de la capital la han venido trabajando y resolviendo con obras de ingeniería y evacuaciones y traslados desde el año 2009. Y aunque mencionó que lograron eliminar los siete puntos de mayor riesgo que persistían en 2014, surgieron dos más categorías “A”: uno en el barrio 18 de Mayo y otro en Altagracia. “Estos son por riesgo de derrumbes de muros, que tienen que ser atendidos. Aquí hay 20 familias viviendo”, dijo Moreno al señalar que deben ser reubicadas. Riesgo a inundaciones En puntos críticos categoría “B” donde se ubican aquellas zonas que recurrentemente se inundan, sin que exista un riesgo de daño grave, Moreno ubicó a los barrios Santa Rosa y los Laureles Sur, donde la gente se asentó a la orilla del pase del agua. Informó que hay 20 puntos en Managua con este mismo problema, los cuales demandan atención de parte de la municipalidad cada vez que llueve. En Santa Rosa, el terreno es una especie de hamaca. En su punto más bajo el año pasado se instaló una tubería de descargue del máximo grosor que se podía instalar en la zona, pero no fue suficiente para el volumen de agua que cae y no hay más nivel para poner otra tubería. “Entonces hemos estado trabajando aguas arriba para quitarle caudal, pero no ha sido posible resolverlo totalmente”, alegó el secretario general de la comuna, comentando que para este año se aprobó en el presupuesto C$1 millón para realizar un estudio que les permita formular un proyecto que resuelva definitivamente el problema. Calculó que el proyecto en una etapa preliminar podría costar al menos C$25 millones y la obra completa sería de no menos C$40 millones. En el caso de Laureles Sur también se resolverá con una obra de ingeniería, y para dar una solución a toda la calle que se inunda, las siete familias que obstaculizan el paso del agua accedieron a moverse. “Una vez que liberemos esa agua seguirá su curso a la siguiente cuadra y se inundará, por eso lo que requerimos es hacer una obra de drenaje de aproximadamente 1 kilómetro para encauzarlas, explicó Moreno. Sin embargo, para eso se tendrá que trabajar manzana por manzana y demandará el reasentamiento de unas 100 familias, algunas de las cuales se resisten a colaborar. Explicó que este tipo de problemas ocurre porque en veinte años la población se ha venido asentando en zonas no adecuadas. Menor riesgo En el caso de los puntos categoría C, hay 37 puntos que son vulnerables, pero dependerá de la cantidad de precipitación, la limpieza de los drenajes, de las vías, y solo con lluvias de más de 100 milímetros resultarían afectados, algo que ocurre al menos una vez al año en la capital. Mientras los puntos críticos D son lugares en observación, en los que se ubican 5 barrios de la costa del Lago de Managua, la posibilidad de una eventual inundación dependerá de los niveles que alcance este cuerpo de agua. La categoría E es el Jonathan González, donde actualmente hay un proyecto de drenaje, como en el Rubén Darío y Las Piedrecitas, entre los principales. El funcionario detalló que como parte del plan invierno se ha intervenido en la limpieza de cauces que son 145 kilómetros. Dijo que de los 30 cauces revestidos se extrajeron 6 mil metros cúbicos de basura, y de los 8 no revestidos se sacaron 24 mil metros cúbicos de desechos y sedimento. END

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