SUFREN POR FALTA DE AGUA EN RIVAS

Miles de rivenses están sufriendo la escasez de agua potable, debido a que los pozos que abastecen la ciudad han disminuido la capacidad de abastecimiento y en otros casos, las bombas se encuentran en mal estado. De acuerdo a los pobladores, este año el desabastecimiento se ha agudizado y extendido por los cuatro puntos cardinales de la ciudad y mientras llega una solución inmediata, la Alcaldía de Rivas y el cuerpo de Bomberos surten el vital  líquido en camiones cisternas. Otros pobladores se ven obligados a comprar los barriles de agua de 12 latas a precios que oscilan entre C$10 y C$50, y quienes tienen vehículo, como Mario Nicoya, recorren entre 3 y 4 kilómetros para conseguir el líquido en casas de amistades. “Yo vivo en el barrio Las Piedras y desde hace dos años no recibimos el servicio y la alternativa nuestra es  ir en mi camioneta a donde un amigo que habita en la comunidad El Retén a traer 5 barriles de 12 latas cada día de por medio” explicó Nicoya.

Gasto extra para agua

La oficina de relaciones públicas de la alcaldía confirmó que la municipalidad está llevando el líquido en pipas a los barrios Los Pinos, El Golfo, Las Piedras, Pedro Espinoza, San Francisco, La Conchagua, El Rosario y las comunidades La Virgen y El Genízaro. Entre las  zonas más afectadas también  se encuentran San Rafael y Los Cerros, donde el suministro de agua se hace cada 15 días, según Reyna Solís, presidenta del proyecto  comunitario de agua y saneamiento. De acuerdo a Solís, entre San Rafael y Los Cerros hay 500 conexiones domiciliares y las han dividido en seis sectores, señalando que el problema de desabastecimiento se debe a que la bomba se encuentra en mal estado y no puede operar a toda su capacidad “porque puede quemarse y estamos a la espera de que la alcaldía nos apoye con una nueva”.

Venta de agua

Ante la falta de agua, algunos propietarios de pozos particulares venden el barril de 12 latas a C$10 y otros la comercializan en carretas haladas por bueyes o caballos y en vehículos particulares. Uno de los que ha adoptado la venta de agua como medio de trabajo es don Francisco Núñez Tenorio, quien desde hace más de dos años,  abastece del vital líquido a viviendas ubicadas en el barrio Las Piedras y San Rafael. Núñez aseguró que cada día suministra agua a ocho o 10 hogares “y son encargos que me hacen con anticipación. Cada viaje que hago en mi camioneta cuesta C$200 y los encargos consisten en 4 barriles de 12 latas cada uno”. Añadió que el agua que distribuye la consigue en pozos particulares con mucha dificultad, debido a que las fuentes acuíferas se están secando y asegura que esta labor la hace como una función social, ante la demanda de la ciudadanía. END