PANGUERO DE LANCHA NAUFRAGADA APELA SENTENCIA

None
Hilario Blandón, dueño y capitan de la lancha que naufrago en el caribe y quien fue condenado a cuatro años de prisión por homicidio imprudente en perjuicio de 13 turistas costarricences, apeló el día de ayer a esa sentencia. El abogado Boanerges Fornos señala en el escrito de apelación que el Juez suplente Enrique William Larios no fundamentó porque dictó la pena máxima de cuatro años  ni cuales fueron las agravantes para imponer tal sentencia. La defensa de Blandón indica que el judicial al dictar la sentencia no tomo como atenuante a favor del panguero que este se declaró culpable de manera espontánea. El abogado Fornos también reclama a favor de su cliente, el hecho que este ayudó a salvar la vida de otros pasajeros que viajaban en la embarcación naufragada poniendo en riesgo su propia vida, también invoca como atenuante "la pena natural que le causó la tragedia porque él también sufrió daños morales y psicológicos”. Finalmente, manifiesta que tomando en cuenta las tres atenuantes antes referidas, el dueño y capitán de la embarcación “Reina del Caribe” únicamente debe ser condenado a dos años de prisión, que es la pena mínima por el delito de homicidio imprudente. La panga conducida por Blandón naufragó la tarde del sábado 23 de enero mientras navegaban entre Little Corn Island y Corn Island. Fue embestida por tres olas en alta mar, según el relato de los sobrevivientes. Al momento del naufragio en la embarcación viajaban como pasajeros  33 personas, tres de estos eran nicaragüenses y los demás turistas extranjeros. Viajaban dos estadounidenses, dos británicos y una ciudadana de origen brasileño. De  las 13 víctimas fatales, todas de origen costarricenses, el único cuerpo que no pudo ser recuperado fue el del niño Leyner Andrés Contreras Murillo, de 12 años. El niño viajaba en la embarcación junto con su mamá, Bertha Murillo Bolaños,  quien también pereció en el naufragio, pero cuyos restos mortales fueron repatriados a Costa Rica junto con otras 11 víctimas. El naufragio fue causado por negligencia de Hilario Róger Blandón, capitán y propietario de la  embarcación, según el reporte de las autoridades. De acuerdo al informe oficial, Blandón zarpó sin la autorización de la Fuerza Naval. Sin embargo, él sostuvo que la tragedia fue una mala jugada del destino. Tras el naufragio las autoridades han endurecido los requisitos que las embarcaciones deben cumplir para poder zarpar. Entre las nuevas disposiciones, que serán exigidas dentro de seis meses, está el uso de chalecos salvavidas que cumplan los estándares internacionales. Asimismo que las embarcaciones cuenten con medios de rescate y luces de bengala, entre otros. Fuente: El Nuevo Diario